El Gobierno central y los principales partidos se escudaron ayer en la separación de poderes para mostrar su acatamiento a la decisión de la Audiencia Nacional de confirmar la libertad condicional al preso de ETA enfermo de cáncer Iosu Uribetxeberria, aunque la mayoría expresó su repulsa por la salida de prisión del secuestrador del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara.
Uribetxeberria sonríe tras conocer la decisión de la Audiencia Nacional de confirmar su excarcelación. AFP / JON URBE
Información publicada en la página 20 de la sección de Política de la edición impresa del día 14 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, evidenció que el Ejecutivo acepta la decisión porque no queda «otro remedio», y señaló que las víctimas «tienen, y lo saben, nuestra cercanía y comprensión». En parecidos términos se pronunciaron el titular de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo; el ministro de Educación, José Ignacio Wert, y el portavoz del PP en el Congreso, Alfonso Alonso, con pronunciamientos que evidenciaron el intento de «cerrar filas» ante una cuestión que ha abierto una brecha entre los populares y las asociaciones de víctimas del terrorismo.
Ayer se supo que dos víctimas de Uribetxeberria tuvieron que ser hospitalizadas tras tener noticia de su excarcelación. Así lo desveló la presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Ángeles Pedraza, a las puertas de la Audiencia Nacional, donde acudió a entregar cuatro ejemplares del libro Vidas rotas, que recoge una semblanza de las 857 personas asesinadas por ETA. En declaraciones a los medios, explicó que la esposa de un policía asesinado por este recluso sufrió una taquicardia, mientras que un agente que resultó herido en un atentado experimentó un ataque de ansiedad.
ENTREVISTA EN LA AUDIENCIA NACIONAL / El presidente de la sala de lo penal de la Audiencia Nacional, Fernando Grande-Marlaska, se reunió posteriormente con Pedraza, a la que transmitió que comprende su dolor pero que en este caso ha prevalecido la aplicación de la ley. En el encuentro, en el que también estuvo presente el magistrado Alfonso Guevara, uno de los jueces del tribunal que confirmó la excarcelación del terrorista, se emplazó a la presidenta de la AVT a la lectura del auto completo, ya que por ahora únicamente se conoce el fallo, para poder así «comprender algunas cosas». Pedraza replicó que le será «muy difícil».
El Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (Covite) cargó contra el Gobierno, al que recriminó haber «cedido» ante las presiones terroristas. Su portavoz, Cristian Matías, enfatizó que este caso ha sido un «pulso» que la izquierda aberzale radical «ha ganado». Covite y la AVT recibieron el apoyo del exfiscal de la Audiencia Nacional Ignacio Gordillo, quien manifestó su «sorpresa» por la decisión del alto tribunal, y no dudó en calificarla de «muy grave» porque se produce «a consecuencia de un chantaje».
Con Uribetxeberria son 14 los etarras excarcelados por motivos de salud desde el 2008. Dos de ellos, Mikel Ibáñez Oteiza y Esteban Esteban Nieto, fallecieron después de obtener su libertad condicional.
ESTADO DE DERECHO / Los socialistas también mostraron su apoyo a la decisión. Su portavoz en el Congreso, Soraya Rodríguez, manifestó que «el Estado de derecho es esto», una idea compartida por el lendakari, Patxi López. Rodríguez reiteró, además, el apoyo de su partido al Ejecutivo en todas las cuestiones relacionadas con la política antiterrorista.
Para el portavoz de IU, José Luis Centella, la excarcelación responde «a la lógica», mientras que para la portavoz de UPD, Rosa Díez, la democracia ha salido «mal parada». Por el contrario, las fuerzas nacionalistas vascas consideraron inevitable el fallo. Para el parlamentario del PNV Josu Erkoreka no había otra «solución legal realmente viable», y en opinión de Iker Urbina, diputado de Amaiur y abogado de varios miembros de Segi, se trata de «una buena noticia» que «llega tarde».