El Gobierno reconoció lo obvio: el escenario que se abre en Euskadi tras el adelanto electoral supone una fuente de inquietud. Las encuestas indican que los dos partidos que más escaños lograrán serán el PNV y Bildu. Las probabilidades de que el próximo inquilino de Ajuria Enea pise el acelerador soberanista son altas, y eso aumentaría la tensión de un Gobierno central que ya se enfrenta a la ofensiva del president Artur Mas por el pacto fiscal.
Información publicada en la página 15 de la sección de Política de la edición impresa del día 23 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
En la Moncloa se respira intranquilidad. Lo reconoció la vicepresidenta en una conversación informal en la sede del Boletín Oficial del Estado (BOE). Soraya Sáenz de Santamaría no solo admitió esa inquietud. También la cuantificó. Preocupa «muchísimo», explicó, que el 21 de octubre traiga consigo un Gobierno vasco de corte independentista que pueda minar la «confianza» en la economía española. La estrategia del PP pasa, precisamente, por transmitir ese desasosiego. Su líder y candidato en Euskadi, Antonio Basagoiti, presentó ayer a su partido como un dique frente a Bildu. «La clave de las elecciones es la fortaleza que tenga el PP. Somos los únicos que no tenemos intereses con Bildu, ni con la izquierda ni con el nacionalismo. En la medida en que el PP esté fuerte, podrá evitar que Bildu llegue a las instituciones», declaró en Radio Nacional.