El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), Miguel Ángel Gimeno, ha instado a que "valores judiciales como la prudencia" imperen en la nueva etapa abierta en la política catalana, y ha apostado por buscar fórmulas democráticas que "no olviden a nadie".
El presiente del TSJC, Miguel Ángel Gimeno (derecha), junto al fiscal superior Martín Rodríguez Rey, durante la apertura del año judicial en Catalunya, este viernes. ALBERT BERTRAN
Gimeno ha lanzado esta reflexión sobre "el actual momento político que se vive en Catalunya" en su discurso de apertura del año judicial, en un acto en el Palau de Justícia de Barcelona al que han asistido el Fiscal Superior de Catalunya, Martín Rodríguez Sol, y los 'consellers' de Interior, Felip Puig, y de Justicia, Pilar Fernández Bozal, entre otras autoridades.
En su discurso, a pesar de considerar que ahora "no es momento de que hablen los jueces", ha opinado que sería conveniente que los ejes rectores de la nueva etapa política en Catalunya fueran valores judiciales como "la prudencia, la ponderación de intereses, las razones de todas las partes, la proximidad y la reflexión". El presidente del TSJC se ha remitido a las distintas formas que proponen los estudiosos de la legitimidad democrática para acercarse "al objetivo de la constitución de un poder que sea de toda la sociedad".
Gimeno se ha mostrado así partidario de buscar "fórmulas para configurar un poder que esté asociado a su comportamiento. Es decir, un poder que no olvida a nadie y que se preocupa por todos", ha dicho. Para ilusitrar sus consideraciones, el presidente del TSJC ha parafraseado al sociólogo alemán Ulrich Beck: "Quien integra a su vida el punto de vista de los otros, sabe más de si mismo y de los otros".
En posteriores declaraciones a los medios de comunicación, el presidente del alto tribunal catalán ha precisado que sus consideraciones sobre el actual proceso soberanista en Cataluña es en clave de "filosofía política2, porque, indicó, no corresponde a los jueces pronunciarse sobre el asunto, aunque sí dar "alguna idea sobre los valores a tener en cuenta".
Gimeno ha lamentado que algunos debates que son de naturaleza política se trasladen a la justicia "cuando los políticos no saben resolverlos".
"Eso quiere decir que no se ha encontrado la solución adecuada, por eso propongo valores que sirvan a unos y otros", ha añadido el presidente del TSJC, que se ha mostrado convencido de que habrá "puntos de encuentro" que permitirán hallar una solución "jurídica y política". "Si en nuestra sociedad no somos capaces de poner sentido común quiere decir que no tenemos integrados los valores democráticos", ha remachado.
También ha hecho una velada referencia al proceso soberanista abierto en la política catalana el fiscal superior de Cataluña, Martín Rodríguez Sol, que ha asegurado que la institución que representa "no vive de espalda a la realidad" y es consciente de que "soplan vientos viejos y nuevos". "Sé dónde estamos hoy y no sé dónde estaremos mañana. Sólo sé que la Fiscalía de Cataluña estará siempre al servicio de los ciudadanos y de la justicia con mayúscula", ha afirmado. En su discurso, ha insistido en la necesidad de preservar la separación de poderes "ahora más que nunca" y ha recordado: "Corresponde al poder ejecutivo indicar el camino, al legislativo señalarlo y al judicial velar por su justa aplicación".