El fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, ya dijo el lunes que desconfiaba de los informes médicos que habían servido al Ministerio del Interior para conceder el tercer grado al preso de ETA enfermo de cáncer, Iosu Uribetxeberria Bolinaga, uno de los secuestradores del funcionario José Antonio Ortega Lara. Ayer, la forense de la Audiencia Nacional Carmen Baena vino a darle la razón tras firmar un informe de siete páginas que concluye que el preso «en la actualidad no se encuentra en fase terminal y únicamente presenta leves síntomas clínicos» del cáncer que padece.
Marcha en Bilbao para exigir la puesta en libertad del etarra Iosu Uribetxeberria, cuyo rostro aparece en las fotos que portan los manifestantes. AFP / RAFA RIVAS
Información publicada en la página 18 de la sección de Política de la edición impresa del día 25 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El informe de la Clínica Forense de la Audiencia Nacional es una más de las múltiples piezas de este complejo puzle en el que se ha convertido la petición de excarcelación del etarra enfermo. A las puertas de una elecciones vascas anticipadas en las que Bildu roza con la punta de los dedos ser la fuerza con más escaños, con ETA en tregua indefinida y en fase terminal, el caso Uribetxeberria se ha convertido en un incómodo culebrón del que, hasta ahora, solo saca provecho la izquierda aberzale.
RADIOTERAPIA / ¿Cuál es el siguiente capítulo? Uribetxeberria, en el Hospital Donostia, donde el lunes se someterá a unas pruebas para valorar si se somete a un tratamiento de radioterapia, está en tercer grado, pero no excarcelado. La decisión de enviarlo a casa la tiene que tomar el juez central de vigilancia penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis Castro. Para ello, el magistrado analizará el informe de la forense, pero también los de los hospitales de San Sebastián y León que en los últimos años han tratado al preso y que aconsejan su excarcelación. También tendrá en cuenta el informe del equipo facultativo de la prisión de Zaballa (Ávila), que argumentó que la cárcel no estaba capacitada para tratar el cáncer en estado avanzado que padece el etarra.
Pero el caso es tan complejo, y sin precedentes, que Castro, según apuntaron fuentes jurídicas, pedirá nuevos informes médicos que de alguna manera sirvan para desempatar los que tiene hasta ahora y que son tan contradictorios. Las mismas fuentes recordaron que en todas las excarcelaciones anteriores nunca se ha necesitado un informe de los forenses de la Audiencia Nacional, y que se han dado por buenos los estudios de los hospitales y que, además, en todos los casos, el criterio de la fiscalía coincidía con el juez de proceder a la puesta en libertad.
ACORTAR VACACIONES / Además de todos los informes médicos, Castro, que ayer avanzó su vuelta de vacaciones ante el lío organizado (aunque ha estado en contacto permanente con los jueces que le han sustituido), espera el de la fiscalía. El fiscal Pedro Rubira será el encargado de defender o rechazar la excarcelación. Y si su criterio coincide con el del fiscal jefe, todo hace sospechar que se opondrá. Decida lo que decida Castro, la polémica está servida. Con resignación lo reconocían ayer algunos responsables del ministerio del Interior que observan, atónitos, cómo se ha complicado este caso.
Si el juez Castro excarcela a Uribetxeberria porque entiende que su esperanza de vida es limitada y que por razones humanitarias le ampara el derecho de morir en casa, se van a echar encima del Gobierno, y no del juez, muchas víctimas. Hasta ahora, la asociación mayoritaria, la AVT que preside Ángeles Pedraza, se había mantenido en un plano crítico pero moderado respecto a la gestión de Jorge Fernández Díaz. Pero el caso Uribetxeberria ha destapado la caja de los truenos. Pedraza acusó ayer al ministro de mentir, de traicionarles y de prevaricar al conceder el tercer grado a un etarra que, según ellos, usa el cáncer como excusa. A pesar de los intentos soterrados de algunos dirigentes del PP que en las últimas horas han mantenido contactos con las víctimas para hacerles entrar en razón, estas amenazan con manifestaciones y con huelgas de hambre a las puertas de Interior. Tampoco faltarán las críticas dentro del propio partido. De hecho, ya las ha habido por parte de Jaime Mayor Oreja y Esperanza Aguirre antes del informe forense.
Y si Castro decide no excarcelar a Uribetxeberria y entiende que, como otros presos, puede recibir sesiones de radioterapia en el hospital y luego regresar a prisión, entonces será la izquierda aberzale la que instrumentalice el caso, haciendo del preso un nuevo mártir para su causa. Y este es el peor de los escenarios para el Gobierno y para los socialistas, que ayer cerraron filas en favor de la política penitenciaria y antiterrorista del ministro del Interior.
UN AÑO DE VIDA / El informe de la forense, que además filtró en su totalidad la web elconfidencial.com, sostiene que «el tratamiento actual del enfermo, a la vista de la sintomatología que presenta, es compatible con ser llevado a cabo por los servicios médicos del centro penitenciario», ya que los pacientes en su situación tienen un 50% de posibilidades de superar los 11,3 meses de vida.