El Periódico

ÚLTIMA HORA El fiscal pide prisión sin fianza para el expresidente del Barça Sandro Rosell

¿GUERRA SUCIA CONTRA EL INDEPENDENTISMO?

El 'caso Pujol' se convierte en epicentro de la guerra entre policías

El juez abronca al exnúmero dos de la Policía por ocultar su enemistad con el exjefe de Asuntos Internos

Eugenio Pino declara que los empleados de Método 3 eran confidentes policiales

El 'caso Pujol' se convierte en epicentro de la guerra entre policías

DAVID CASTRO

El exnúmero dos de la Policía Eugenio Pino a su salida de la Audiencia Nacional

ÁNGELES VÁZQUEZ / MADRID

Jueves, 16 de febrero del 2017 - 16:10 CET

La guerra de comisarios ha irrumpido en el 'caso Pujol' con tal fuerza que se ha convertido en la protagonista de las últimas diligencias. Este jueves compareció ante el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata el que fue número dos de la Policía Eugenio Pino, quien descargó la responsabilidad del 'pendrive' puesto en cuarentena por el magistrado en el que era responsable de Asuntos Internos, Marcelino Martín-Blas. Su tono hacia su compañero llegó a tal punto que le valió una reprimenda de De la Mata, tras la que admitió la enemistad que sentía hacia él.

Pino trató de ratificar el escrito que envió en noviembre al Juzgado Central de Instrucción número 5 en relación con el 'pendrive', pero ante las preguntas, en un tono muy duro, tanto por parte del juez como de los fiscales y del abogado del Estado se vio obligado a matizar sus palabras. Así, dijo que con el documento quería dejar claro que el 'pendrive' provenía de Martín-Blas y del entorno de Método 3, en cuya investigación había participado Asuntos Internos al descubrir que había un policía implicado. Pero, añadió, su carta debía tomarse como propia de "la añoranza que sentía un policía jubilado" por su trabajo.

El abogado del Estado Edmundo Bal le preguntó entonces si consideraba que el responsable de Asuntos Internos había cometido algún delito o alguna irregularidad administrativa y Pino contestó que no. Pero sus palabras traslucían animadversión hacia quien dijo que había sido "su hombre de confianza", y Bal quiso saber si sentía enemistad hacia él. El exnúmero dos de la Policía contestó que eso no tenía nada que ver con el 'caso Pujol' y el juez tuvo que recordarle que quien determinaba lo que tenía relación con el caso era solo él.

ORIGEN DE LA INFORMACIÓN

Según los presentes, el testigo no ayudó a aclarar de dónde procedía la información del lápiz de memoria. Dijo que cuando se lo dio Martín-Blas lo introdujo en su ordenador y como estaba encriptado no vio lo que contenía. Aun así, cuando supo que en él se mencionaba a un exresponsable del CNI y a un hermano del exministro socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, encargó a su subordinado que se lo enviara al CNI, la Udef, la Fiscalía y la Brigada General de Información de la Policía. Solo le consta que se le entregó a Anticorrupción y a la Udef.

Pese a ser el número dos de la Policía, aseguró que él no estaba en el día a día de las operaciones, ni siquiera de las que tienen tanta relevancia como las dirigidas contra los Pujol, y que desconocía todo sobre una supuesta 'operación Cataluña'. Sostuvo que ignoraba de dónde procedía la información del lápiz de memoria con el que se hizo el informe policial de abril del 2016, que despertó las alertas del juez hasta el punto de abrir con él una pieza separada e interrogar a mandos policiales. Dijo que podía ser que proveniera del registro de Método 3, de la información contenida en una nube ubicada en Londres o de los informadores con los que trabajaba Asuntos Internos.

En este punto declaró que le "sonaba Tamarit por el mago", en referencia a uno de los extrabajadores de Método 3 citados el próximo día 23 ante el magistrado, Antonio Tamarit; el otro es Julián Ángel Peribáñez. Según Pino, ambos se ofrecieron a Martín-Blas para colaborar con la Policía, pero no le "consta" que cobraran. Ante esta respuesta, el juez le preguntó qué quería decir y el testigo dejó caer que Asuntos Internos disponía de recursos propios para confidentes.

Con el caso más turbio que nunca habrá que esperar a que este viernes declare el propio Martín-Blas para tratar de aclarar algo en relación con el 'pendrive' perdido, cuyo contenido previsiblemente coincidirá con el aportado el pasado día 6 por el jefe accidental de la Udef, José Manuel García Catalán. Fuentes jurídicas señalaron que los metadatos del archivo reflejan que alberga datos de los Pujol, como coches, empresas y facturas, pero añaden que, aunque se concluyera su obtención ilícita, no tendría trascendencia en el caso, ya que esa información ya está en la causa por vías legales.

Los 700.000 euros y la finca en L'Empordà

Durante su declaración ante el juez José de la Mata, el exnúmero dos de la Policía Eugenio Pino echó mano hasta de los rumores que le habían llegado sobre el 'pendrive', cuya información está puesta en cuarentena. Así, dijo que Jordi Pujol Ferrusola trató de comprárselo a Método 3 por 700.000 euros. Pero cuando aclaró que se trataba de algo que había oído, el magistrado le cortó para que se centrara en lo que sabía y no en rumores. Tampoco convenció a los presentes cuando afirmó que a los exempleados de Método 3 que colaboraban con la Policía se les encargó localizar una finca de los Pujol en L'Empordà. "¿Pero eso no consta en el Registro?", le preguntaron; el exnúmero dos de la Policía respondió que se trataba de "una investigación secreta".

La petición se basaría, presuntamente, por los delitos de blanquo de capitales y organización criminal