Martín Garitano, a la salida del Hospital Donostia, tras visitar a Uribetxeberria. JAVIER ETXEZARRETA | EFE
Trece etarras internos en el centro penitenciario Sevilla II han iniciado este viernes oficialmente una huelga de hambre para reclamar la puesta en libertad del preso de la banda Jesús María Uribetxeberria, enfermo de cáncer en fase terminal. Así lo han confirmado a Efe fuentes penitenciarias, que han indicado que esos 13 reclusos han rellenado la instancia para comunicar su decisión y ni han recogido el desayuno ni han comprado alimentos en el economato de la prisión.
Según informó ayer el colectivo de familiares de presos de ETA, un total de 35 reclusos distribuidos en dos cárceles españolas, en Sevilla y Castellón, y dos francesas, se habían sumado a la huelga de hambre en solidaridad con Uribetxeberria, aunque hasta la tarde de ayer ninguno lo había comunicado oficialmente a prisiones.
De momento, los presos de la cárcel de Castellón no han iniciado la anunciada huelga de hambre, según fuentes penitenciarias.
Según el parte médico facilitado por el Hospital Donostia, de San Sebastián, Uribetxeberria, condenado por el secuestro del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, está "estable" y a la espera de ser sometido a las "pruebas diagnósticas necesarias para evaluar" su enfermedad, tras haber accedido el reo a las mismas.
El diputado general de Gipúzcoa, Martín Garitano, ha confirmado Uribetxeberria está tomando la medicación prescrita por los médicos, pero que continúa en huelga de hambre para exigir su excarcelación.
Garitano ha ofrecido esta información a los periodistas tras visitar al preso en el Hospital Donostia, donde permanece ingresado desde el pasado 1 de agosto. El máximo mandatario guipuzcoano ha encontrado al recluso "muy débil y delgado" y, según ha dicho, está "respondiendo con total humanidad a la enfermedad que padece".
El diputado general, que ha permanecido más de una hora en el Hospital Donostia, ha reiterado su petición, "como la de la inmensa mayoría de la sociedad vasca", de que se aplique el artículo 92 de la legislación penitenciaria para que el preso "vuelva libre a Arrasate para poder hacer frente a su enfermedad".