ETA asegura en un comunicado remitido al diario 'Gara' que los gobiernos español y francés "manejan una agenda contra la paz", aunque se reafirma en su decisión de renunciar a la actividad armada. La banda afirma también que está redoblando "esfuerzos para abrir vías de diálogo" y estrechando lazos con "agentes internacionales", al tiempo que exige el fin de las actuaciones policiales. Tras su declaración de final del terrorismo, hecha pública el pasado 20 de octubre, ETA alude a la entrega de las armas, sin hablar de plazos, cuando afirma que está esforzándose por "reunir el material en condiciones seguras y estables".
Los firmantes de la declaración del palacio de Aiete posan en San Sebastián, el pasado 17 de octubre. RAFA RIVAS | AFP
En el texto, que analiza los "acontecimientos" que han tenido lugar desde que el 17 de octubre un grupo de expertos internacionales en resolución de conflictos firmaron la llamada 'declaración de Aiete', la organización terrorista critica la actuación de los Gobiernos español y francés por considerar que "además de rechazar el diálogo, han mantenido una estrategia de paralizar y obstaculizar el proceso". La actuación del PSOE y el PNV merece igualmente la reprobación de ETA, que considera que ambos han optado por la línea represiva en lugar de favorecer la consolidación de la paz.
El comunicado censura el plan de reinserción del presos por delitos de terrorismo del Gobierno central, del que dice "pretende legitimar la situación de excepción que padecen los presos y solo busca bloquear toda opción de avance". En su análisis, la banda subraya que "Euskadi desea la paz", mientras la "solución al conflicto" se ha encontrado en estos meses con "enemigos", entre los que cita a "los servicios de inteligencia, las fuerzas armadas de España y Francia, diferentes jueces, asociaciones sedientas de venganza y determinados medios de comunicación". Igualmente, califica de "preocupante" la avalancha de mensajes en contra del proceso de soluciones o "las mentiras constantes para hacer dudar del compromiso de ETA".
En concreto, asegura que sus intentos para reunir "el material en condiciones seguras y estables", en alusión a su armamento, están siendo aprovechados para organizar dispositivos policiales, que califica de "incompatibles con cualquier tipo de proceso de solución". Los intereses partidistas, según la lectura de ETA, están siendo perjudiciales para el proceso, y acusa directamente a PSOE y PNV de no mantener una actividad "activa en la solución". A los socialistas les reprocha "apoyar las opciones obstruccionistas" y "desvirtuar las claves de las soluciones", en campos como la política penitenciaria; mientras al partido nacionalista le recrimina "que se muestra tan comprensivo con un gobierno que actúa contra la solución, mientras dedica sus críticas más incisivas contra la izquierda aberzale".
Ante esta situación, ETA se encomienda a la acción social, al estimar que "el protagonismo de la ciudadanía resulta crucial para superar obstáculos y mantener vivo el proceso". En la parte final del comunicado, muestra su convencimiento de que en Euskal Herria "es posible la paz y un futuro en libertad", para lo que demanda que todas las partes implicadas acometan "con responsabilidad y de forma constructiva" la solución del conflicto "en su globalidad y en toda su profundidad".