Hace solo dos semanas, por los pasillos del Parlament, un diputado de ERC mostraba su escepticismo acerca de un posible cambio en la estrategia de pactos de CiU. «Hablan mucho, pero al final acabarán sacando adelante los presupuestos del 2013 con el PPC», advertía. Hace solo una semana, los populares catalanes apelaban a su «sentido de la responsabilidad» para no dar por totalmente imposible su apoyo a las futuras cuentas pese a que los nacionalistas estaban alentando la manifestación independentista de la Diada. Ahora, tras los mensajes del president Artur Mas en defensa de un Estado propio, la relación entre las dos fuerzas parece abocada a una separación por incompatibilidad de caracteres.
En el Parlament 8 Camacho, en la rueda de prensa posterior a su reunión con los diputados del PPC, ayer. RICARD CUGAT
Información publicada en la página 18 de la sección de Política de la edición impresa del día 15 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
No hay día en el que la líder del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, no lance un vendaval de reproches al jefe del Ejecutivo. Lo califica de irresponsable, le acusa de no decir la verdad sobre las consecuencias que implicaría la independencia y le recrimina haber «atacado los fundamentos de la convivencia». También le afea que haya tapado «su mala gestión» con la «deriva» hacia el Estado propio y lanza un aviso: «No pactaremos con un presidente independentista».
En el fragor de estos últimos días conviene recordar que el PPC votó en contra de la investidura de Mas por su discurso a favor de la «transición nacional» aunque después, amparándose en esa actitud de responsabilidad que se arroga, permitió con su abstención que los presupuestos del 2011 y el 2012 pasaran el trámite parlamentario. «En política nunca se puede descartar nada -admiten fuentes del PPC-, pero todo hace pensar que CiU elaborará unas cuentas enfocadas hacia esa construcción soberanista que defiende, lo que impide que nosotros podamos apoyarlas».
¿Y si en el debate de política general del día 25 los nacionalistas rechazan las iniciativas a favor de la independencia presentadas por ERC y Solidaritat? «Eso no cambiaría nuestra actitud. Es más, denunciaríamos el doble juego del Govern», aseguran las mismas fuentes. Además, aún queda por ver la actitud de Mas en la reunión del próximo jueves con Mariano Rajoy. Sin embargo, los populares no esperan tampoco grandes cambios e incluso avisan, como ayer Camacho, de que ahora nadie creerá que CiU se conforma con el pacto fiscal.
Pero hay otra pregunta: ¿cómo aceptarían los votantes del PP que su partido pactara con otro cuya aspiración es la construcción de un Estado propio? Ni los actos de «responsabilidad» le ayudarían a Camacho a justificarlo.