Dos hombres han sido detenidos este martes en las localidades guipuzcoanas de Andoain y Tolosa por su presunta relación con ETA, han informado a EFE fuentes de la lucha antiterrorista.
Detenidos dos presuntos miembros de ETA en Andoain (Guipúzcoa).
Se trata de dos presuntos miembros legales -no fichados por la policía- de la organización terrorista, cuyos domicilios están siendo registrados por agentes del Instituto Armado.
Según las citadas fuentes, uno de los detenidos es Iñaki Igerategi, de 42 años, integrante del cuerpo de bomberos de la Diputación de Gipuzkoa.
El arrestado es primo, según la Guardia Civil, de José María Igerategi Gilisagasti, fallecido en marzo de 1994 en Vitoria al explotarle la bomba que transportaba.
El otro miembro es Juan Ignacio Otaño Labaca, de 51 años. Ambos trabajaron a las órdenes directas del que fuera jefe de ETA Francisco Javier López Peña, alias Thierry, y Ainoa Ozaeta, al menos hasta el año 2008, según han informado a Europa Press fuentes de la lucha antiterrorista.
Iñaki Igerategi ha sido detenido en su puesto de trabajo, en el parque de bomberos de la localidad guipuzcoana de Tolosa.
Aunque en un principio se ha informado de que los dos arrestos se habían registrado en Andoain, municipio en el que al parecer residen ambos presuntos miembros de ETA, las citadas fuentes han precisado que en el caso de Igerategi la detención ha tenido lugar esta madrugada en el parque de bomberos de Tolosa.
Agentes del Instituto Armado continúan la operación con los registros de los domicilios de ambos arrestados en Andoain, uno de ellos ubicado en la calle Aingurasutegi, que permanece acordonada por la Guardia Civil.
La pista que ha llevado hasta este arresto procede de la documentación incautada al exjefe de ETA Francisco Javier López Peña Thierry, detenido en Francia en mayo del 2008.
Los papeles que se hallaban en poder de Thierry han llevado a las Fuerzas de Seguridad del Estado a detener a más de una veintena de presuntos miembros de ETA en los últimos años, entre ellos David Plá, puesto en libertad después por la justicia francesa y a quien los investigadores consideran el dirigente etarra que leyó el comunicado en el que la organización anunció el cese de su actividad armada, el pasado 20 de octubre.