la palabra «decepción» era la más utilizada ayer por los dirigentes empresariales catalanes tras la reunión celebrada entre el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el de la Generalitat, Artur Mas. Las principales organizaciones empresariales de Catalunya habían apostado hasta el último momento por la apertura de un proceso de negociación orientado a lograr un nuevo sistema de financiación. Incluso con una declaración pública conjunta el miércoles por la tarde del presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls, y el de la patronal Pimec, Josep González.
Mariano Rajoy, (izquierda) y Artur Mas entran en el palacio de la Moncloa, ayer por la mañana. DAVID CASTRO
Información publicada en la página 10 de la sección de Tema del día de la edición impresa del día 21 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Ayer, la Cámara emitió un comunicado lamentando el fracaso de la reunión, dio por «agotada» la vía del pacto fiscal y apuntó que corresponde al presidente catalán y al resto de formaciones políticas «dar una respuesta adecuada a la nueva situación», buscando «la máxima unidad en el Parlament».
González añadió que el resultado del encuentro «era esperado y decepcionante a la vez». «Ha faltado capacidad de diálogo, sobre todo por parte de Madrid» dijo, y concluyó que «ahora se complica el futuro».
Foment del Treball, cuyo presidente, Joaquim Gay de Montellà, defendió el pacto fiscal ante la dirección de la patronal CEOE, hizo ayer otra llamada al diálogo. Foment lamentó que ni siquiera se hubiese empezado a discutir sobre el modelo de financiación y reiteró «la necesidad de vehicular las propuestas políticas» buscando el «consenso».
Antoni Abad, presidente de la patronal vallesana Cecot, calificó de «insulto a la inteligencia» que se diga que no se puede hablar de pacto fiscal porque la Constitución no lo permite, «cuando esta se ha cambiado con dos reuniones en verano cuando ha convenido».
UNIDAD DE MERCADO / La posición de los dirigentes catalanes contrastó con varios pronunciamientos de empresarios y banqueros desde Madrid. El dirigente de la patronal de madrileña CEIM y miembro del comité ejecutivo de la CEOE, José Antonio Segurado, recalcó que esta organización «defiende la unidad de mercado» y mostró su sorpresa porque el presidente de la CEOE, Juan Rosell, «no hizo ninguna declaración clara sobre la unidad de mercado» tras las manifestaciones de la Diada». Segurado dijo que Mas «está cabalgando un tigre, y eso es tremendamente peligroso».
El presidente del BBVA, Francisco González, aseguró no ver «otra manera de resolver el problema» de Catalunya que aplicar la Constitución. «Me preocupa, porque Catalunya es una parte importantísima de España. Hablando se tiene que encontrar una solución, dentro de las leyes», aseguró el banquero, cercano al PP, en el Casino de Madrid, ante una nutrida representación de empresarios, informa Pablo Allendesalazar. González sostuvo que «deberían evitarse» las barreras internas que perjudican la libertad de mercado en España y advirtió de que lo «primero» que estudia su banco de un país es su seguridad jurídica. Y alertó: «Si no la hay, no invertimos».