Una treintena de cooperantes de diferentes asociaciones de toda España han partido este martes del aeropuerto de Barajas rumbo a Argelia con la idea de permanecer cuatro días en los campamentos de Tinduf y seguir apostando por la ayuda humanitaria. Los consultados han asegurado que el viaje, de carácter simbólico, "no es ningún desafío al Gobierno", que desaconseja el viaje a la zona tras haber repatriado a los cooperantes, El Ministerio de Exteriores tomó esa decisión al estimar que había riesgo de un secuestro inminente.
El presidente de la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (CEAS-Sáhara), José Taboada, este martes, en el aeropuerto de Barajas. EFE / J. J. Guillén
Los activistas mantienen que, con este nuevo desplazamiento a la zona, solo pretenden "normalizar la cooperación entre España y el Sahara" porque, sin esta, "los campamentos saharauis están condenados a desaparecer".
El presidente de la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (CEAS-Sáhara), José Faboada Valdés, ha lamentado "que el Gobierno se haya dejado influir por un escenario que no es real" y ha asegurado que "el Frente Polisario ha tomado las medidas necesarias para que no se repitan los secuestros". Los consultados creen que "el Gobierno ha actuado de buena fe", pero aun así entienden que el "deber" de los cooperantes es "regresar al Sahara".
En cuanto a la posibilidad de que se produzca un nuevo secuestro y de que el Ejecutivo no pagara el rescate, no han querido hacer ningún comentario sobre ese extremo, aunque entienden que "el deber del Gobierno" es dar "cobertura" a los cooperantes.
Los activistas han emprendido ilusionados un viaje que definen como "especial" y han exhibido en el aeropuerto banderas del Sahara.