La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha concretado un poco más en qué consistirán los nuevos ajustes que este viernes aprobará el Consejo de Ministros, tal como anunció el pasado domingo el presidente Mariano Rajoy. Se fundamentarán en la privatización de servicios públicos "para gestionarlos de forma más eficiente y austera", una línea que el Ejecutivo ya ha emprendido con la reforma que abre la puerta a la gestión privada de las televisiones autonómicas.
La número dos del Gabinete ha confirmado este extremo en Santiago de Compostela, donde ha participado en unas jornadas sobre la crisis y las reformas en Europa organizada por la Fundación Konrad Adenauer, vinculada a la CDU, el partido de Angela Merkel.
La fórmula de las privatizaciones está siendo muy utilizada por las autonomías del PP como mecanismo de reducción del gasto y de contención del déficit. La semana pasada, por ejemplo, la Generalitat Valenciana anunció que liberalizaba la gestión de todos los hospitales públicos de la comunidad.
En otro breve encuentro con los periodistas, la vicepresidenta ha incidido en la necesidad de "modernizar el conjunto del país, las administraciones públicas y los distintos mercados para que España pueda salir reforzada de la crisis y crear empleo". Ante la insistencia de los periodistas por que concretara a qué servicios públicos afectará la privatización, Santamaría ha señalado a "determinadas infraestructuras y determinados servicios de transporte".