Se va estrechando el cerco sobre el presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Dívar, que cada día que pasa va perdiendo apoyos. Pese a que el Gobierno mantiene todavía su respaldo al jefe de los jueces, el PP dio ayer un paso significativo y accedió a la comparecencia de Dívar en el Congreso, aunque esta no se producirá hasta otoño. Y, entretanto, los cuatro vocales del CGPJ que el pasado 24 de mayo pidieron la dimisión de su jefe, están dispuestos a forzar otro pleno extraordinario para reiterar su petición si el Tribunal Supremo cierra hoy con dudas el proceso contra Dívar. Estos consejeros pretenden que la sesión se celebre antes de la conmemoración del bicentenario del Supremo, el próximo lunes.
Información publicada en la página 23 de la sección de Política de la edición impresa del día 13 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Los vocales Margarita Robles, Félix Azón e Inmaculada Montalbán, por un lado, y José Manuel Gómez Benítez, por otro, están dispuestos a echar el resto y jugársela en otro pleno extraordinario en el que confían reunir los suficientes apoyos para echar a Dívar de la presidencia. Robles, Azón y Montalbán se plantean volver a pedir a Dívar que dimita, a pesar de que anterior solicitud fue rechazada por su jefe y por la mayoría de los vocales. Gómez Benítez quiere dar un paso más y solicitar la destitución, que debe ser apoyada por 13 de los 21 vocales.
TRES DISCREPANTES / Estas maniobras se llevarán a cabo si hoy se confirma que al menos tres o cuatro magistrados que integran el pleno de la sala penal del Supremo formulan votos contrarios a la decisión mayoritaria de rechazar la querella contra Dívar. El alto tribunal examinará también la ampliación de la querella tras la publicación de otros 12 viajes de Dívar pagados con cargo al erario de esta institución. El debate de los jueces del alto tribunal, según las fuentes consultadas, favorecerá a su jefe, aunque los magistrados Perfecto Andrés Ibáñez. Joaquín Giménez y José Manuel Maza son partidarios de admitir a trámite la querella.
Los vocales discrepantes necesitan cinco firmas para pedir el pleno extraordinario del CGPJ. La sala de Gobierno del Supremo está atenta a estos movimientos y no se descarta que suspenda los actos del bicentenario antes de perturbar la celebración, que debe presidir el Rey. Algunos jueces han anunciado que no piensan acudir a los actos para protestar por lo sucedido.
Mientras, la Mesa del Congreso aceptó ayer la comparecencia del presidente del CGPJ. Sin embargo, la cita no se llevará a cabo antes del otoño, después de que Dívar presente la memoria anual del Supremo en la apertura de tribunales el próximo mes de septiembre. En estas mismas fechas también acudirá el fiscal del Estado, Eduardo Torres-Dulce, que deberá explicar el archivo de la denuncia del vocal Gómez Benítez.
Fuentes parlamentarias explicaron que el PP accedió a la comparecencia para bajar la presión, pero que el Gobierno mantiene su apoyo a un presidente del CGPJ que cada día parece estar más aislado.