CiU y el PPC han presentado este jueves una resolución conjunta en el Parlament en la que se insta al Govern de Artur Mas a "valorar la continuidad" del euro por receta en los presupuestos del 2013. El texto final suaviza el redactado que habían propuesto los populares, en el que se planteaba "suprimir" la tasa a partir del 1 de enero". Ese término, "suprimir", ya no aparece en el documento que han consensuado ambos grupos debido a las reticencias de los nacionalistas a aceptarlo.
La jugada le ha salido redonda al Ejecutivo de Artur Mas y ha minimizado el éxito del que ayer se vanagloriaba Alicia Sánchez-Camacho. Con esa alianza, el Govern ha evitado una resolución conjunta de toda la oposición para reclamar la eliminación inmediata del euro por receta. El PPC, que hasta ayer había defendido esta posibilidad, ha acabado desmarcándose de la izquierda.
Fuentes populares defienden que han aceptado no incluir la palabra "suprimir" porque en la resolución se indica que se valorará la continuidad del euro por receta en función de los resultados de las medidas de copago sanitario impulsadas por el Gobierno de Mariano Rajoy. Los dirigentes del partido conservador están convencidos de que esos ajustes permitirán que la Generalitat ingrese unos fondos que harán innecesario aplicar la tasa farmacéutica que ellos mismos avalaron en el Parlament al abstenerse en la votación de los presupuestos del 2012. Sin embargo, diputados de CiU se jactaban esta mañana de que no han movido ficha, ya que el texto incluye muchas condiciones, y de que han evitado que la Cámara catalana les deje en evidenc ia con una resolución conjunta de toda la oposición.