El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) se ha reunido este martes con una difícil tarea por delante: intentar elegir a su nuevo presidente tras la dimisión de Carlos Dívar por la polémica de sus viajes privados a Marbella a cargo de los presupuestos del Consejo. Sin embargo, los miembros del órgano no han alcanzado ningún acuerdo aún y han aplazado el encuentro a este miércoles.
El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón (izquierda), junto a Carlos Dívar, el pasado 18 de junio, durante el bicentenario del Supremo. JOSE LUIS ROCA
Tres de los vocales que maniobraron para que Dívar dimitiese solicitaron la celebración de un pleno extraordinario con el fin de acabar con una situación de interinidad insólita en el CGPJ y en Tribunal Supremo (dado que ambas instituciones comparten presidente) y recuperar cuanto antes la credibilidad perdida por el órgano de gobierno de los jueces.
Si bien, el acuerdo no es sencillo dado que el nuevo líder del poder judicial requiere el apoyo de al menos 12 de los veinte vocales. El lunes hubo múltiples contactos a varias bandas porque los integrantes del CGPJ tienen una firme voluntad de llegar a un acuerdo y superar así las peleas internas azuzadas por el escándalo de los viajes de Dívar.
Fuentes del órgano de Gobierno de la judicatura señalan que es necesario dar una imagen de firmeza y seriedad después de que el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, presentase el pasado viernes una reforma del CGPJ que pasa, según han denunciado algunos vocales, por debilitar el órgano de gobierno de la judicatura. El Gobienro planea que únicamente el presidente de la institución tenga dedicación exclusiva, mientras el resto de vocales solo cobren por la asistencia a plenos y comisiones.
Los vocales tratan de superar la bicefalia en la cúpula del Poder Judicial, ya que el Consejo está presidido en funciones por el vicepresidente, Fernando de Rosa, mientras que en alto tribunal está siendo representado por el presidente de Sala de más edad, que es Juan Antonio Xiol Ríos.
La lista de posibles candidatos ha ido creciendo en los últimos días con nombres de los magistrados del Supremo, incluidos los eméritos, que por su trayectoria y prestigio en la carrera judicial podrían ser elegidos con ese apoyo mayoritario.A Juan Antonio Xiol, actual presidente en funciones del TS, y de José Ramón Ferrándiz, vinculado a la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura (APM), se han unido también magistrados como Carlos Granados -fundador de la asociación Francisco de Vitoria-, Santiago Martínez Vares, Jesús Corbal, José Manuel Sieira o Milagros Calvo.
Sieira o Granados, exfiscal general del Estado, tendrían el apoyo del considerado sector progresista del Consejo, mientras que Ferrándiz, que fue presidente de la APM durante varios años, contaría con el respaldo del bloque conservador.
La posibilidad de que sea una mujer también es bien vista en algunos sectores del órgano de gobierno de los jueces y no se descarta que finalmente se apueste por una tercera vía, un jurista de reconocido prestigio, que aúne a progresistas y conservadores, aunque las fuentes consultadas por Efe reconocen que "no es fácil encontrar" a alguien a quien todos reconozcan su excepcionalidad.