En los últimos días hemos oído a muchos mineros recordar con orgullo que sus padres y sus abuelos ya se pringaban las manos en las explotaciones de carbón para sacar adelante a la familia. Hace 10, 20, 60 años, un siglo, cuando los ancestros de los protagonistas de la marcha negra se sumergían en las entrañas de la tierra para ganarse el pan, en la provincia de Castellón ya había un Fabra mandando.
Las polémica frase de la diputada del PP por Castellón. YOUTUBE
Con su padre 8 Andrea Fabra, con su padre, Carlos, frente al juzgado de Nules (Castellón), en el 2010. ARCHIVO / MIGUEL LORENZO
Información publicada en la página 21 de la sección de Política de la edición impresa del día 14 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Andrea Fabra Fernández, de 39 años, es la última representante de una estirpe de políticos conservadores en la que su padre ha brillado con luz propia. Ayer, mientras ella afirmaba que el polémico «¡que se jodan!» que profirió en el Congreso en el momento en que Rajoy anunciaba los recortes iba dirigido a los socialistas y no a los desempleados, «don Carlos» -no son pocos los que se dirigen a él de esta manera- encaraba el último día como presidente del PP de Castellón. Han sido 22 años al frente de una ejecutiva en la que su hija entró en el 2000, tras ser asesora parlamentaria del secretario de Estado de Hacienda, el castellonense Juan Costa, de 1997 a 1999.
Andrea empezó a enfocar su vida hacia Madrid estudiando Derecho en la Universidad Complutense. Su padre, en cambio, optó por quedarse en su tierra natal comandando la diputación entre 1995 y el 2011. Era la sexta vez que el apellido Fabra se situaba en lo más alto de la institución. Allí fue donde llamó «hijo de puta» al socialista Francesc Colomer tras un pleno («es una frase bastante común en Castellón», se justificó) y allí fue donde ideó el aeropuerto sin aviones. «¿Te gusta el aeropuerto del abuelo?», dijo el día de la inauguración en presencia de sus nietos, entre los que estaban los tres hijos que Andrea tiene con Juan José Güemes, exconsejero de Sanidad de Madrid con el PP.
Hipoteca millonaria
Impulsada a la política estatal con el apoyo de Francisco Camps, Andrea Fabra fue senadora en el 2007 y desde el 2008 es diputada por Castellón en el Congreso (aunque vive en Madrid). El PSOE ha pedido su dimisión por su «¡que se jodan!», pero no cede. Tampoco lo hizo al defender a su padre ante las acusaciones de cohecho, fraude fiscal y tráfico de influencias. A ella también la investigaron, pero las pesquisas se cerraron.
En su declaración de bienes en la Cámara baja sobresalen una hipoteca de 1,2 millones de euros por una casa en Madrid y otra de 541.00 euros por otra vivienda en Castellón. Hasta ahora nada de ello había trascendido porque Andrea, marcada por su apellido, había intentado pasar desapercibida. Hasta que alzó la voz. Como los mineros, que se están haciendo oír porque no quieren ir al paro.