Aprovechando la investigación en torno al exalcalde convergente de Lloret de Mar Xavier Crespo por su presunta relación con la mafia rusa, la presidenta del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, ha acusado este lunes a CiU de ansiar la independencia para controlar la justicia. "El Estado propio es una trampa para dominar todas las estructuras y que no haya separación de poderes", ha espetado la líder de los populares catalanes, que ha calificado al Govern de los nacionalistas de ser "enemigo de la transparencia".
EL PPC alerta de que CIU y ERC quieren la independencia para eliminar la separación de poderes. ACN
"No vemos que Artur Mas mueva ficha ante los previsibles y presuntos casos de corrupción en su partido", ha proseguido Camacho, para quien "las aguas del oasis catalán bajan cada vez más turbias" mientras CiU mantiene una "pasividad preocupante" al respecto. La presidenta del PPC, en este sentido, ha reclamado al 'president' que dé explicaciones. "Mariano Rajoy lo hará en el Congreso sobre un caso no judicializado -ha defendido en referencia al caso Bárcenas, sobre el que el presidente del Gobierno central tendrá que dar cuenta el miércoles en la sesión de control del Ejecutivo-. En cambio, no hemos visto siquiera que CiU haya dicho que iniciará una investigación interna", en comparación con la auditoría anunciada por el PP.
En otro orden de cosas, la líder de los populares catalanes ha pedido al PSC, inmerso en una fuerte crisis interna tras la rebelión de cinco diputados en la votación de la declaración soberanista, que "no cedan a las presiones ultranacionalistas de CiU y ERC" para justificar "una mayoría que no existe a favor del derecho a decidir".
Camacho ha vaticinado que los nacionalistas intentarán hacer "una opa hostil" a los socialistas para atraer a sus filas a los miembros del PSC más proclives a las tesis del Govern de Artur Mas. Según su pronóstico, los convergentes "repetirán operaciones como la que hicieron con Ferran Mascarell", exdirigente socialista y ahora 'conseller' de Cultura.