El PSOE dice que la fórmula es sensata. Faltan vertientes por cuadrar, la dirección del partido tiene que presentar sus enmiendas y, después, sondear al resto de federaciones, pero las líneas generales del nuevo marco de relación de los diputados del PSC en el Congreso, para que tengan una mayor visibilidad en la Cámara y se reconozcan sus circunstancias específicas va por el buen camino.
Información publicada en la página 23 de la sección de Política de la edición impresa del día 08 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«Es una fórmula que da oxígeno a los socialistas catalanes sin romper la coherencia del grupo», explicaron ayer fuentes de la dirección del PSOE, después de que EL PERIÓDICO desvelase el nuevo protocolo de relaciones: crear un «subgrupo» del PSC -aunque la expresión no agrada en la sede de Ferraz- dentro del grupo parlamentario, y permitir que los diputados catalanes puedan votar distinto en los temas que afecten al autogobierno o sean «de especial interés» para Catalunya. «No se trata solo de una reivindicación del PSC. Comprendemos que necesitan un espacio. Entre otras cosas, porque de eso también depende la suerte del PSOE. Tanto ellos como nosotros nos jugamos mucho», añadieron las fuentes.
Junto a Andalucía, Catalunya ha sido tradicionalmente el principal caladero de votos socialistas, y tras los descalabros en las urnas, PSOE y PSC se juegan tanto que ambos partidos van a pulsar las teclas territoriales para explicar en qué consiste la fórmula. Para el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, se trata de algo indispensable: el protocolo ni se cerrará, ni comenzará a aplicarse, hasta que no se consulte a las federaciones y el comité federal (máximo órgano entre congresos) estudie su contenido en septiembre.
Pero también el primer secretario del PSC, Pere Navarro, va a colaborar en difundir la fórmula acordada. Rubalcaba, de hecho, le pidió que empiece una ronda de contactos por toda España para explicar el protocolo y exponer que Catalunya necesita un nuevo modelo de financiación. También buscará prodigarse en los medios de ámbito estatal, en especial, las televisiones y radios.
Una «buena sintonía»
«En este momento, todo está discutiéndose -señaló ayer Rubalcaba, que no se detuvo en los detalles adelantados por este diario-. Hay buena sintonía con el PSC. En ese marco, estamos hablando de la presencia de los socialistas catalanes en el Parlamento. Pero el diálogo aún no ha terminado». Y para esta entente, admiten en la dirección del PSOE, ha sido fundamental que los socialistas catalanes, tras el congreso del pasado febrero en Sevilla, se desvincularan de las presuntas aspiraciones de Carme Chacón. La sintonía volverá a ponerse a prueba la semana que viene, cuando las delegaciones de PSOE y PSC se reúnan de nuevo para abordar el pacto fiscal.
El «subgrupo» puede ayudar a Navarro a acercar posiciones con el sector catalanista, aunque uno de sus máximos representantes, el alcalde de Lleida, Àngel Ros, advirtió en Twitter que el PSC «no puede renunciar» al grupo propio.