La Comisión Europea señaló ayer que le corresponde al Gobierno de Mariano Rajoy decidir si España necesita o no la ayuda del fondo de rescate y del Banco Central Europeo (BCE) para superar la actual crisis de desconfianza que sufre la deuda pública nacional en los mercados financieros.
José Manuel Durao Barroso (centro), el miércoles, en la reunión semanal de comisarios europeos. EFE / OLIVIER HOSLET
Información publicada en la página 19 de la sección de Política de la edición impresa del día 08 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
En la misma línea que el presidente del BCE, Mario Dragui, el Ejecutivo comunitario subrayó que no hay rescates blandos, que España deberá cumplir las condiciones que le imponga el Eurogrupo si solicita la ayuda y que la Comisión Europea vigilará que así sea.
«Son los estados quienes deben valorar la situación económica y la situación en los mercados. Corresponde al Gobierno español, como a cualquier otro gobierno, decidir si ha llegado el momento, si tiene necesidad de presentar esa petición de rescate al Eurogrupo», indicó el portavoz de la Comisión, Olivier Bailly.
Las exigencias que formulará el Eurogrupo para aprobar un eventual rescate financiero de España se basarán en las recomendaciones formuladas por la Comisión Europea a finales de mayo y aprobadas por el Consejo de Ministros de Economía y Finanzas de la UE en junio y julio relativas a la reducción del déficit público, la corrección de los desequilibrios económicos nacionales y las reformas económicas y laborales, precisó el portavoz comunitario.
EXIGENCIAS MÁS CONCRETAS / Las condiciones exactas las fijará el Eurogrupo y la Comisión Europea no descartó que las exigencias puedan ser mucho más concretas y con calendarios mucho más precisos que las recomendaciones generales aprobadas por la UE. «No se puede prejuzgar en este momento cuál será la decisión del Eurogrupo cuando llegue la solicitud», reconoció Bailly.