Soledad Becerril ha reafirmado, al tomar posesión este lunes de su cargo como Defensora del Pueblo, su compromiso de ejercerlo "con rigor, independencia, no sujeta a presiones de grupos de poder y desde una institución austera".
La nueva Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, en la toma de posesión de su cargo, este lunes. EFE / PACO CAMPOS
El presidente del Congreso, Jesús Posada, presidió el acto de la toma de posesión, al que asistió la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría; el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y la de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal.
Becerril, propuesta por el PP y el PSOE, prometió desempeñar fielmente su cargo de conformidad con la ley orgánica, respetando y haciendo respetar la Constitución y las leyes, así como guardar fidelidad al Rey. Se declaró "perfectamente consciente", informa Servimedia, de las dificultades que atraviesa España e hizo suyas las palabras del Rey cuando emplazó a todos los responsables públicos "a mantener la responsabilidad, el sentido de la solidaridad, la templanza y el espíritu de sacrificio".
La nueva Defensora del Pueblo recordó que lo será "de todos los españoles" y añadió que, si alguna comunidad considera que "no es imprescindible o no es conveniente" contar con su figura, deben tener en cuenta que se propone ser "la defensora de todos por igual, con independencia de su lugar de residencia y condición".