El expresidente del Gobierno y presidente de la Fundación FAES, José María Aznar, ha advertido este jueves al presidente de la Generalitat, Artur Mas, que si vulnera la Constitución, sus actos serán nulos y puede recibir el "reproche penal".
Además, ha acusado a Mas de una "grave deslealtad" que, a su juicio, daña el interés general en beneficio de sus intereses particulares.
Aznar ha hecho estas declaraciones en Miami, donde ha participado en el homenaje al Bicentenario de la Constitución de Cádiz que organiza la Fundación España-Florida 500 años, de la cual es miembro honorario.
El expresidente del Gobierno ha explicado que si alguien quiere cambiar un texto constitucional, "puede proponerlo al conjunto de la Nación, que decidirá lo que proceda".
No obstante, ha dejado claro que "lo que nadie puede hacer es vulnerar o incumplir por su cuenta la Constitución, porque esa actuación será nula de toda nulidad y puede recibir incluso el reproche penal que prevean los Códigos de cada país".
Aznar se pronunciaba así en clara referencia al anuncio de Mas, que aseguró que convocará un referendo soberanista en cuatro años aunque el Gobierno no lo apruebe.
En opinión de Aznar, algunos están aprovechando la situación de dificultad económica con grave deslealtad para dañar el interés común en beneficio de sus intereses particulares, o "para tapar sus errores con la vieja táctica de distraer a los ciudadanos con un escándalo inducido todavía mayor".
Ha apuntado que "ahora que algunos frivolizan con la historia y exacerban localismos estériles, es hora de recordar la historia de verdad".
Según ha apuntado, la historia le permite decir que hoy se siento "tranquilamente orgulloso de ser español, de una nación española que tiene identidad pero que no es una nación identitaria o nacionalista; una nación plural, compleja e incluyente".
Ha añadido que, a diferencia de los nacionalismos, "lo que reivindica la nación española no es la imposición identitaria, sino la libertad y la igualdad de los ciudadanos".
A su juicio, este objetivo se logrará con una política nacional "decidida, renovadora y reformista", heredera de los principios de Cádiz y fundamentada en tres pilares: la Nación, la Constitución y la libertad.