La Audiencia Nacional ha archivado definitivamente el 'caso Yak' al considerar que los seis mandos que estaban imputados por el accidente que costó la vida a 63 militares en el 2003 no son responsables de la tragedia. Esta decisión es firme y solo puede ser recurrida ante el Tribunal Constitucional.
El entonces ministro de Defensa, Federico Trillo, y su homólogo turco, Vecdi Gonul, caminan por los restos del accidente FATIH SARIBAS | REUTERS
La sección cuarta de la Audiencia Nacional ha rechazado el recurso presentado por los familiares de los fallecidos y por el teniente fiscal Fernando Burgos, que apoyó que se sentaran en el banquillo dos de los militares acusados por las acusaciones particulares. Sin embargo, el tribunal que preside Ángela Murillo ha dado la razón a su actual jefe, Fernando Grande-Marlaska, que archivó este caso el pasado mes de febrero cuando era titular del juzgado número tres de la Audiencia.
El instructor archivó este proceso, en el que estaban imputados seis mandos del ejército por homicidio por imprudencia grave, porque consideró que estas personas "no tenían capacidad para evitar el accidente". Y culpó de la tragedia a la tripulación de la aeronave por su falta de preparación y por el cansancio que había acumulado cuando emprendió el viaje.
Esta es la tercera vez que la Audiencia Nacional examina este caso. En las dos anteriores ordenó a Grande-Marlaska la reapertura del mismo. La dedisión añade más dolor a las familias de los fallecidos, que ya han visto cómo el Gobierno indultaba a otros dos militares que fueron condenados por haber identificado erróneamente a 33 de los fallecidos.