El PNV se ha impuesto con claridad en las elecciones vascas con el 100% de los votos contabilizados. Sus 27 escaños colocan a su candidato, Iñigo Urkullu, en puertas de ser el próximo lendakari, ya que la suma de PSE (16 parlamentarios) y PP (10) no es suficiente para superarle. Los 21 representantes de EH Bildu confirman su fuerte irrupción en la Cámara como segunda fuerza, y facilitando que dos tercios de los parlamentarios sean nacionalistas. La quinta fuerza que ha logrado reprentación ha sido UPyD, con un asiento, mientras que Ezker Batua y Ezker Anitza-Izquierda Unida quedan fuera del legislativo, confirmando la línea de descenso de las últimas legislaturas y agravada por el divorcio traumático que han atravesado.
Simpatizantes de Bildu ondean la ikurriña y la 'estelada' anoche en el pabellón La Casilla de Bilbao. EFE / MIGUEL TOÑA
En su comparecencia ante los medios, Iñigo Urkullu ha comentado, visiblemente emocionado, que es tiempo de buscar acuerdos. Sin embargo, los peneuvistas saben que también tienen abierta la opción de gobernar en minoría con apoyos puntuales, ya que los únicos pactos que podrían involucrar a PP y PSE pasan por EH Bildu para lograr mayoría.
Los primeros datos oficiales han acabado con las expectativas de que EH Bildu disputase el triunfo al PNV, como apuntaban los sondeos realizados a pie de urna. El escrutinio no ha dejado margen de duda.
Los primeros sondeos habían apuntado ya al PNV era la formación más votada en las elecciones autonómicas vascas con entre 24 y 27 parlamentarios, pero que EH Bildu irrumpía con muchísima fuerza y se convertía en el segundo partido, con entre 23 y 26 escaños, según la encuesta realizada a pie de urna para la radiotelevisión pública vasca EITB.
Los datos de participación ofrecidos durante todo el día han mostrado durante la mayor parte de la jornada electoral menos entusiasmo que en anteriores comicios, en gran medida como consecuencia del mal tiempo y la lluvia que ha frenado la afluencia de votantes a los colegios electorales. Al final, la participación ha sido del 65,66%.
Los candidatos vascos, en los primeros comicios autonómicos sin la amenaza de ETA, han sido más madrugadores que los gallegos. La tranquilidad ha sido la tónica de la jornada, salvo el incidente registrado cuando el lendakari, Patxi López, ha sido acosado por un grupo de personas con pancartas en favor de los presos de ETA cuando se disponía a ejercer su derecho al voto en el colegio electoral de Bilbao.