Hace solo unos días, aprovechando una reunión con compañeros de partido, un dirigente de CiU preguntó: «Cuando los empresarios me pregunten, ¿qué tengo que decirles?». La interpelación de este político nacionalista (que, por cierto, se quedó con la duda sobre cuál debe ser la respuesta) estaba motivada por la preocupación que la deriva soberanista iniciada por el Govern de Artur Mas ha provocado entre buena parte del empresariado. Un sector, siempre prudente, que ayer rompió su silencio. El presidente de la patronal Foment del Treball, Joaquim Gay de Montellà, dio un paso al frente y cuestionó que el actual contexto económico sea el más idóneo para plantear «cambios institucionales tan importantes».
El líder de la CEOE, Juan Rosell; el de Foment, Joaquim Gay de Montellà, y el de la patronal madrileña, Arturo Fernández, en una foto de archivo. EFE / ÁNGEL DÍAZ
Información publicada en la página 18 de la sección de Política de la edición impresa del día 06 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El éxito de la manifestación de la Diada y sus consecuencias han pillado a contrapié a la mayoría de partidos, pero también a los sectores empresariales, que habían puesto todas sus esperanzas en que Mariano Rajoy y Artur Mas abriesen una negociación para dotar a Catalunya de un nuevo modelo de financiación. Y aunque tanto el PP como CiU han descartado esta opción, la principal patronal catalana considera que hay que perseverar en la búsqueda del acuerdo. «Con las modulaciones que cada uno quiera considerar, [el pacto fiscal] sigue siendo un instrumento válido», defendió el presidente de Foment ayer durante su intervención en el Fórum Nueva Economía. En un mensaje dirigido a ambos gobiernos, Gay de Montellà reclamó que las instituciones actúen con «respeto» y «lealtad» entre ellas.
LA PULLA DE PIQUÉ / Casualidad o no, también el presidente del Cercle d'Economia, Josep Piqué, reconoció ayer que en los ámbitos empresariales existe «mucha preocupación» e interpeló directamente al presidente de la Generalitat: «Que explique a los ciudadanos por qué les está pidiendo el voto y para qué. No para conseguir un cheque en blanco, para después no saber muy bien qué es lo que se persigue». El Cercle, en un calculado juego de equilibrios, en su momento se posicionó a favor de que Catalunya disponga de un modelo de financiación singular aunque rechazó que deba ser equiparable al concierto vasco.
Piqué ayer no fue tan lejos como uno de sus antecesores en el cargo, el presidente de Planeta, José Manuel Lara, y preguntado por si la empresa que preside, Vueling, cambiaría de sede social en el caso de que Catalunya se declarase independiente, aseguró que no es algo que esté en cuestión porque «anticiparse a hipótesis poco plausibles no es conveniente».
El contrapunto a los temores expresados por el presidente de Foment y el exministro Piqué lo puso la Cámara de Comercio de Girona al aprobar una moción en favor del derecho a decidir como «elemento fundamental en el marco democrático». Además, esta entidad considera que la nueva etapa abierta en Catalunya está creando «un alto grado de ilusión».
LA RESPUESTA / El presidente de la Generalitat, aprovechando una visita a un nuevo centro logístico de la cervecera Damm, envió un mensaje de calma al mundo económico al asegurar que, sea cual sea el proceso político que siga Catalunya, el mercado seguirá abierto para todas las empresas. Mas subrayó que el actual mapa de Europa no tiene nada que ver con el de hace unos años y añadió que el futuro del país está en el marco de una Unión Europea «sin fronteras, sin aranceles y con una circulación abierta de personas, algo que ha costado mucho y que no se va a agrietar de ninguna manera».