El alcalde de Ourense, el socialista Francisco Rodríguez, ha aplazado la decisión sobre su posible dimisión hasta el próximo jueves, día en el que se posicionará después de escuchar a los militantes. Rodríguez, suspendido de militancia por parte del PSOE a raíz de su imputación por presunta prevaricación y cohecho en la operación Pokemon, insiste en su inocencia.
El edil se ha mostrado dispuesto a acatar cualquier decisión que adopte la asamblea local el jueves, incluida su renuncia al cargo. La secretaria de la ejecutiva local socialista, Carmen Rodríguez, señaló ayer que le han trasladado al alcalde el convencimiento de este órgano de que no debe dimitir. No obstante, escucharán a los militantes. "Vamos a someterlo a una asamblea que se celebrará el jueves en la que los militantes tendrán que hablar y decidir para que entre todos marquemos la hoja de ruta", apuntó la dirigente.
La operación que investiga un presunto tráfico de influencias en las adjudicaciones públicas de obras y servicios se ha cobrado también la detención del jefe de la policía local de Ourense, Abelardo Ulloa. El mando policial lleva más de dos décadas al frente del cuerpo y, tras su arresto, agentes de Vigilancia Aduanera le trasladaron a Lugo.