A 22 días de las elecciones autonómicas, CiU conserva una cómoda ventaja de 10,2 puntos por delante del PSC. No solo eso. CiU mantiene en posición de firmes y prestos para la batalla a sus simpatizantes (alcanza una fidelidad de voto del 78,4%), mientras el PSC tiene aún como tarea pendiente llamar a filas a buena parte de su tropa (la fidelidad alcanza apenas el 48%). El Centre d'Estudis d'Opinió (CEO) de la Generalitat, a diferencia de otros barómetros políticos, no analiza los datos hasta traducirlos en una proyección de escaños. Solo informa de que, hoy, CiU tiene una intención directa de voto del 24,4% y el PSC, del 14,2%. A falta de sorpresas en la cabeza de la carrera por la distancia que separa a los dos primeros clasificados, el sondeo resulta esta vez mucho más apasionante en el pelotón.
Información publicada en la página 20 de la sección de Política de la edición impresa del día 06 de noviembre de 2010 VER ARCHIVO (.PDF)
LA MEDALLA DE BRONCE / El PP, beneficiado por la hiperexcitación de la política española, experimenta un importante ascenso desde el anterior barómetro, del mes de julio, y, así, pasa de un 3,8% a un 6,2%. No consigue, pese a ello, la que, sin duda, es una de sus principales metas en la próxima legislatura: ser la tercera fuerza política del Parlament. Esquerra Republicana, pese a que mantiene la fidelidad de voto hundida en un pozo (35,3%), sube suficiente desde junio (del 6% al 7,4%) como para no verse superada por los populares. Iniciativa pierde aire (0,4 décimas) y Ciutadans sube hasta un 2,1% sin precedentes, con lo que prácticamente casi parece garantizar su presencia en el Parlament.
¿Serán nuevamente seis, pues, las fuerzas políticas de la Cámara catalana? Es difícil acertar, reconoció ayer el director del CEO, Gabriel Colomé, pero el 1,7% de intención directa de voto que obtiene Joan Laporta en el barómetro invita a predecir una mayor atomización del espectro del Parlament. Las opciones del expresidente del Barça y actual líder de Solidaritat Catalana de obtener representación en la Cámara autonómica crecen exponencialmente cuanto mayor es la abstención. Sobre esa cuestión, el CEO tampoco realiza proyecciones, pero otras encuestas han dado por más que posible que supere el 50%, miel sobre hojuelas para Laporta.
El reverso de la moneda sería Joan Carretero, al frente de Reagrupament, Montserrat Nebrera y su Alternativa de Govern, y Antonio Robles como representante de Rosa Díez en Catalunya. Un caso aparte es el del xenófobo Josep Anglada que, como todo movimiento de esas características, suele ser invisible y escurridizo en las encuestas.
SOLO DOS APROBADOS / El barómetro del CEO, por otra parte, confirma de nuevo que solo dos dirigentes políticos catalanes, Josep Antoni Duran (6,2) y Artur Mas (5,64), merecen un aprobado por parte de los ciudadanos. A partir de ahí, todo son suspensos. Algunos por poco (Carme Chacón, 4,83) y otros por mucho (Alicia Sánchez Camacho, 2,93). En ese apartado, por cierto, puede estar una de las claves de la campaña electoral. Mas no solo merece una nota muy alta por parte de sus propios simpatizantes (7,29) que le permite subir la media general, sino que incluso obtiene un aprobado por parte de los votantes socialistas (5,07). La lógica pregunta que ello desencadena es: ¿será eficaz la estrategia del PSC de alimentar el miedo a Mas como en otras ocasiones ha hecho con el PP? Hincarle el diente al líder de CiU, visto el barómetro del Govern, no parece una tarea fácil para los estrategas del PSC.
Así como José Montilla solo aprueba entre socialistas y ecosocialistas, Mas aprueba entre todos sus hipotéticos aliados: PP, ERC y PSC.