Un año después del registro del Palau de la Música y a 44 días de las elecciones, el juez de Barcelona Juli Solaz, que investiga el saqueo de la entidad cultural, recibió ayer nuevos documentos que sugieren que Fèlix Millet, expresidente de la institución, actuó de intermediario entre la constructora Ferrovial y los gobiernos de CiU para la adjudicación de obras públicas, a la vez que canalizó aportaciones de la empresa hacia altos cargos de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC). El material fue entregado en el juzgado por el Consorci del Palau de la Música, una institución participada por el Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat y el Ministerio de Cultura que ejerce la acusación particular en la millonaria apropiación de fondos. Los papeles implican a Daniel Osàcar, responsable de finanzas de CDC y administrador de la Fundació CatDem, vinculada a este partido.
Información publicada en la página 20 de la sección de Política de la edición impresa del día 16 de octubre de 2010 VER ARCHIVO (.PDF)
Fuentes de la investigación aseguraron ayer que la documentación fue hallada hace pocos días en el Palau de la Música, guardada en una caja, y que tras su revisión se llevó al juzgado. En el paquete remitido al juez, que iba acompañado de un escrito, se incluyen cuatro agendas, del 2006 al 2009, del exdirectivo de la entidad Jordi Montull, mano derecha de Millet, así como unas cartas cruzadas entre el antiguo equipo directivo del auditorio modernista y ejecutivos de la empresa Ferrovial. En una de esas anotaciones, firmada por Pedro Buenaventura, directivo de la constructora, se solicita a Millet «un esfuerzo» y «presión» para conseguir adjudicaciones de dos obras públicas, añadiendo expedientes y una nota que dice: «Estamos muy bien situados».
PISOS EN BADALONA / Las dos obras son la construcción de 72 viviendas en el barrio de Sant Roque de Badalona, promovido por el Incasòl en 1997, y las obras de la variante de Calafell
C-246, impulsada por Gestió de Infraestructures (GISA) ese mismo año. Respecto a estos proyectos, Millet reconoce a Buenaventura en una carta de noviembre de 1997: «Por lo que se refiere al tema del Incasòl, he hablado con Pere Esteve [exsecretario general de CDC, ya fallecido] y le he dejado nota sobre el particular». Agrega: «También he informado del tema a Jaume Camps [exdiputado nacionalista y abogado del Palau] para que pueda actuar en consecuencia. No obstante creo que, cara al futuro, sería conveniente tener un margen de tiempo más amplio».
La relación de Millet y Ferrovial era tan estrecha que el que fue directivo de la constructora Rafael Puig-Pey remitió en 1996 una lista a Millet en la que adjuntaba una relación de empresas que trabajaban para la Generalitat y se quejaba de que su posición en 1995 no era «destacada» y no se le había adjudicado nada para 1996. Y apuntaba: «En este sentido, debemos trabajar para mejorar la cuota». De ese mismo año es otro documento de Ferrovial remitido a Millet sobre la licitación de unas obras por parte del Consorcio del Auditori de Barcelona en las que estaba interesada la constructora.
El equipo Millet-Montull llegó a remitir alguna de las peticiones de Ferrovial para participar en obras públicas -por ejemplo, una en Palamós- a altos cargos de CDC, como el exresponsable de finanzas Carles Torrent, que falleció en el 2005 y fue sustituido por Daniel Osàcar.
PAPEL DEL CONTABLE / En las agendas de Montull aparecen sus contactos con Osàcar (al menos siete en el 2008) y anotaciones como: «Antes habría que hablar con J. Elizaga». Juan Elizaga es director de relaciones institucionales de Ferrovial y uno de los declarantes en la comisión del Parlament. El Consorci del Palau ha pedido al juez que incorpore al proceso estas agendas de Montull y también las de Millet, que fueron rechazadas en su día por el magistrado.