El cara a cara

Rajoy pide elecciones y Zapatero le reta a la moción de censura

«Haré lo que España necesita, me cueste lo que me cueste», afirma el presidente

El jefe del Ejecutivo pregunta por qué el PP ya no considera que «España se rompe»

Jueves, 15 de julio - 00:00h.

Mariano Rajoy y José Luis Rodríguez Zapatero aprovecharon ayer el escaparate audiovisual que supone su cara a cara en el debate sobre el estado de la nación para salvarse a sí mismos no solo ante los ciudadanos, sino también ante sus propios grupos parlamentarios. El debate, bronco y con constantes interrupciones por parte de los diputados de la bancada contraria, vivió sus momentos de apogeo cuando Zapatero defendió el plan de ajuste, cuando ambos abordaron la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre el Estatut de Catalunya y cuando Rajoy pidió el adelanto electoral. «El mejor servicio que puede hacer al país para cortar este calvario es disolver el Parlamento y convocar elecciones», afirmó en su primera intervención el líder del PP.

Rajoy cedió a la presión de un sector de su partido y reclamó por primera vez de manera clara y directa la convocatoria de elecciones. El presidente de los conservadores culminó su discurso con esta petición después de haber hecho una radiografía del país y haber puesto de relieve las contradicciones de Zapatero en el último año, al aprobar el recorte del sueldo de los funcionarios y la congelación de las pensiones.

EL PELIGRO DE LA HEMEROTECA / Para reforzar su argumento, Rajoy leyó el diario de sesiones. «Le dije hace un año, una vez más, que su desmadrado gasto público provocaría un déficit que rondaría el 10%. Que era insostenible. Me contestó: 'Hemos practicado y practicamos una política de austeridad, pero para salir de la recesión es necesario un impulso fiscal y no hacer demagogia de que se gasta más o se gasta menos'», leyó Rajoy. «¿Por qué nos ha hecho perder un año?», se preguntó.

A juicio del líder de la oposición, debido a las decisiones tardías de Zapatero, se han destruido 700.000 empleos, han cerrado 35.687 empresas, la deuda ha crecido en más de 100.000 millones y el déficit ha sobrepasado el 11%. Rajoy aseguró que hay otra manera de hacer las cosas y que los españoles aún tienen «la esperanza» del PP, que «disfruta de crédito ante toda la nación». «No puede pretender ofrecerse como remedio. Su tiempo se ha agotado y lo sabe».

«NI UNA SOLA PROPUESTA» / En la réplica, el presidente del Gobierno le afeó que no hubiera hablado «ni de un solo problema del país» ni hubiera presentado «una sola propuesta». «Piden reformas, pero cuando llegan no dan respaldo porque les interesan otras cosas», aseveró. «No se moja, no se pronuncia porque cree que le perjudica», dijo en otro momento.

El jefe del Ejecutivo aseguró que el principal partido de la oposición ha elegido «el camino de no arrimar el hombro». «Yo –continuó– también he elegido. Voy a tomar todas las decisiones que España necesita, cueste lo que cueste y me cueste lo que cueste». Una frase que se ganó uno de los aplausos más rotundos de sus compañeros socialistas.

Zapatero, viendo que Rajoy insistía en su idea fuerza de petición de elecciones, también respondió, en la dúplica, con un estilo meridiano: «Presente una moción de censura. ¡Ah, pero es verdad! Para subir aquí y pedir una moción de censura hay que tener un programa y explicárselo a los ciudadanos», espetó.

También subió la tensión cuando el presidente del Gobierno respondió al nuevo espíritu que ha imbuido al PP tras la sentencia del Constitucional sobre el Estatut, sobre todo por la cercanía de las elecciones catalanas. Rajoy, en su primera intervención, pidió mirar hacia el futuro. «España necesita un proyecto común, en el que quepamos todos, en el que se respeten los consensos constitucionales, en el que no se juegue a dividir sino a sumar y en el que no se engañe a los ciudadanos», había afirmado Rajoy. Zapatero respondió con brío. «¿Ahora pelillos a la mar?», le preguntó. «¿Ya no se rompe España?», continuó. «Usted ha echado cuentas y ya no le interesa cabalgar contra Catalunya, ahora solo le interesa la crisis», señaló.

El presidente recordó en dos ocasiones la recogida de firmas en contra del Estatut que llevaron a cabo los conservadores y las cuñas de radio que el PP emitió por emisoras de toda España y en las que alertaba del peligro que suponía la Carta catalana. Las frases de Zapatero no hallaron respuesta en Rajoy y clausuraron el cara a cara sobre el Estatut, el segundo protagonista del debate del año.