gran concentración en el centro de barcelona

La manifestación ha desbordado todas las previsiones

La marcha ha sido disuelta en la confluencia de paseo de Gràcia con Gran Via y Montilla ha tenido que abandonar protegido por sus escoltas

Decenas de miles de personas han ocupado la totalidad del paseo de Gràcia con multitud de 'senyeres' y pancartas, con gran protagonismo de las consignas independentistas

Sábado, 10 de julio - 17:37h.

No ha llegado ni a dos horas. La manifestación ha tenido que disolverse a las ocho de la tarde debido al enorme colapso del centro de la ciudad. Ni siquiera la lectura de la declaración final poco después de las siete y media ha disuadido a los manifestantes a desperdigarse. 

Cuando la senyera ha comenzado a girar por Gran Vía, la organización ha ordenado la disolución de la marcha, al tiempo, que el gentío ha comenzado a abuchear al president Montilla, quien ha abandonado el acto protegido por sus escoltas. Los gritos de "traidor", "botifler" y la tensión producida han llevado a los mossos a refugiar a Montilla en la Conselleria de Justícia, en las calles Casp y Pau Claris, durante unos minutos hasta que ha llegado el coche oficial. 

Enorme asistencia

Hora y media después del inicio de la manifestación contra la sentencia del Constitucional sobre el Estatut, las cifras de asistencia pueden ser discutibles, pero lo que ya es una realidad es que el centro de Barcelona --paseo de Gràcia, Gran Vía y las calles adyacentes-- ha quedado literalmente desbordado por la multitud. Según la Guardia Urbana, 1.100.000 personas han participado en la marcha.

La gran arteria barcelonesa está totalmente colapsada entre la Gran Via --donde aún no ha llegado la cabeza teórica de la manifestación-- y la Diagonal, tanto en la calzada central como en los laterales, así como las calles adyacentes. El volumen de personas que participan en esta marcha la convierte, sin duda, en una de las más multitudinarias que han tenidio lugar en Catalunya, posiblemente la mayor. Junto a las senyeres ondean también multitud de estelades (banderas independentistas) y los gritos en favor de la independencia son claramente preponderantes.

El enorme colapso ha llevado a la organización a pedir a Txe Arana y a Lluís Soler a iniciar la lectura de la declaración final para que la marea humana empiece a desperdigarse por la ciudad.

La cabecera de la manifestación sigue avanzando muy lentamente, debido a la aglomeración de personas que se concentran en la parte inferior del paseo de Gràcia. La marcha ha comenzado a avanzar tímidamente con 18 minutos de retraso sobre la hora prevista, la seis de la tarde. En el cruce entre el paseo de Gràcia y la calle de Aragó ha quedado formada desde poco antes de las seis la cabecera, presidida por la gran senyera de 250 metros cuadrados (25 x 10) portada por una treintena de sindicalistas y tras la que marcha el presidente de la Generalitat, José Montilla, flanqueado a su derecha por los expresidentes de la Generalitat, Jordi Pujol y Pasqual Maragall, y a su izquierda, por el presidente del Parlament, Ernest Benach, y los expresidentes de la Cámara catalana, Herbert Barrera y Joan Rigol.

Decenas de miles de personas esperan pacientemente para avanzar tras la gran pancarta con el lema de la manifestación: Som una nació. Nosaltres decidim. Desde antes de las cuatro de la tarde los alrededores del paseo de Gràcia eran un verdadeero hervidero de gente, buena parte de procedente de los centenares de autocares que han dejado a quienes llegaban de diversos puntos de la geografía catalana.

Más de mil entidades

Tras la pancarta del lema se han situado los representantes de los partidos políticos y de las distintas organizaciones convocantes, encabezados por Òmnium Cultural, los sindicatos y hasta 1.600 entidades de todo tipo. Desde las cinco de la tarde el tráfico está cortado en el paseo de Gràcia y los convoyes de metro y de Ferrocarrils de la Generalitat no dejan de arrojar manifestantes en las bocas cercanas a los puntos de concentración. Entre la iconografía que portan los manifestantes figuran miles de senyeres y de senyeres estelades (independentistas), con buen número de pancartas identificativas de los distintos puntos de procedencia de los manifestantes, reclamando la unidad de Catalunya ante la sentencia, y con descalificaciones hacia los magistrados del Constitucional.