El PP está ansioso por pasar página en lo que concierne al Estatut y se nota. Su objetivo es intentar evitar, en lo posible, que la ira nacida en Catalunya a raíz de la sentencia pueda perjudicar, social y electoralmente, a los máximos responsables del recurso, y no a los que permitieron «que llegara a ser sometido a referéndum a pesar de saber que era inconstitucional», apuntaron fuentes conservadoras. «Que nadie espere que vayamos a responder provocaciones o a provocar», agregaban. O sea, perfil bajo. Con este análisis sobre la mesa, los dirigentes populares buscan mostrarse conciliadores, incluido Mariano Rajoy. «Ahora lo que toca es acatar la sentencia y mirar al futuro, hacerlo con ánimo de concordia y ocuparnos de los problemas que tienen los españoles», subrayó el líder del PP en un acto económico en Villaviciosa de Odón (Madrid).
Información publicada en la página 4 de la sección de Tema del día de la edición impresa del día 30 de junio de 2010 VER ARCHIVO (.PDF)
TÉRMINO 'NACIÓN' / Según Rajoy, conviene recuperar «los grandes consensos de la Transición» después de que el TC haya adoptado la decisión de estimar «parcialmente» su recurso. Claro que su responsable de Justicia, Federico Trillo, y la portavoz en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, convocaron a la prensa a primera hora de la mañana para, entre otras cosas, subrayar que el Alto tribunal ha aceptado «casi la mitad» del recurso del PP, a pesar de los cálculos que hace el gobierno. Además, se mostraron satisfechos de que el TC deje sin eficacia jurídica el término nación y que ponga límites a los artículos vinculados a las competencias o haga que la lengua catalana ya no tenga carácter «preferente». Ahora esperan otra decisión judicial sobre la ley de educación.