• Sábado 18 mayo 2013, 14:19 h

elPeriódico.com

Joan Roca. Las mejoras recetas de mi madre

Registrarse | Identificarse

Gente corriente

La 'mamma' del desierto. Vino de un campamento saharaui y le impactó más Diagonal Mar que Gaudí.

Teslem Sebar: «A veces pienso que nunca podré volver al Sáhara»

Sábado, 25 de agosto del 2012 Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto
GEMMA TRAMULLAS

Entro en el piso que la Associació d'Amics del Poble Saharaui tiene en Granollers con las manos vacías y hora y media después salgo cargada con una meljfa -el vestido tradicional de las mujeres saharauis-, tres pulseras y un collar. Tras seis años en Catalunya, Teslem no ha olvidado la hospitalidad y la generosidad que caracterizan a su pueblo.

ANNA MAS

Edición Impresa

Edición Impresa

Versión en .PDF

Información publicada en la página 44 de la sección de Contraportada de la edición impresa del día 25 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)

-¿Todos estos niños que corren por aquí son suyos?

-No exactamente. Aquí viven ocho niños enfermos que están siguiendo tratamiento y yo soy su monitora, pero como están lejos de sus familias también les hago un poco de madre. Yo tengo dos hijos, una que vive con una familia de acogida en Mollet y que viene a verme los fines de semana, y mi hijo mayor, que está en el Sáhara Occidental. Este es el primer año que no voy a poder ir a verlo porque no hay dinero.

-Los saharauis están condenados a tener la familia desperdigada.

-Tenía 5 años cuando Marruecos entró en el Sáhara [1975] y huimos a los campamentos de Tinduf, en Argelia, primero a Dajla y luego a Smara. A los 8 años dejé a mi familia para ir a estudiar a Libia. Esta ha sido siempre nuestra vida, porque no estamos en nuestra tierra. Tenemos una madre por aquí, un padre por allá, un niño por aquí, otro por allá…

-Viniendo de los campamentos, aterrizar aquí no debió ser nada fácil.

-Todo era distinto: el idioma, la ropa, la comida... Me sorprendió lo liberales que eran las mujeres a la hora de vestir y que abrazasen a sus maridos por la calle; eso nosotras solo lo hacemos en la intimidad.

-¿Cómo es la mujer saharaui?

-Tiene mucho carácter. Desde que vivimos en los campamentos los hombres han estado en el ejército mientras que las mujeres han ido levantando el pueblo, construyendo las casas, los hospitales y las escuelas, trabajando día y noche, criando a los niños y encargándonos de la educación, la sanidad, la política… Me gustaría recordar a una de estas mujeres, que murió recientemente.

-Adelante.

-Se llamaba Mahguba Mochnan y era la hermana de leche de mi madre, porque les dio de mamar la misma mujer. Estaba en todas las manifestaciones y era la primera en gritar por la libertad del Sáhara. Siempre tenía abiertas las puertas de su casa y el día que veía la casa vacía lloraba. Todos los saharauis la querían.

-¿Qué pensó la primera vez que vio un centro comercial?

-Fui a Diagonal Mar y no lo podía creer. Jamás imaginé que pudiera existir un lugar con tantas cosas, tan bien ordenado, tan limpio. Compraría un montón de cosas pero no tengo dinero y tampoco servirían de nada en los campamentos.

-¿Se hace difícil volver cuando has visto tanta abundancia?

-Gracias a la Associació d'Amics del Poble Saharaui muchos niños pueden curarse, estudiar, tienen ropa, buena comida y pueden conocer otras culturas. Estos pequeños están contentos de volver al Sáhara porque allí están sus familias, pero los mayores... La vida en los campamentos es muy dura. Cuando sales de tu casa lo que ves es desierto, calor; no hay plantas, no hay nada. En verano llegamos a los 50 grados, y cuando llueve las casas se deshacen.

-¿Y usted? ¿Quiere volver?

-A veces pienso que no seré capaz de volver al Sáhara. Pero aquí también me siento sola. Echo de menos tomar el té con mis amigas y mis hermanas y hablar de las cosas de la vida. Aquí cada uno tiene su trabajo y su familia y apenas os veis. Esto sería impensable allí.

-¿La han tratado mal por venir de otra cultura?

-He tenido malas experiencias en la calle, en el tren, en los ascensores... Perdone, prefiero no hablar de ello. Hay una expresión en catalán que suelo usar para todo: «No passa res».

-¿Qué hace para no sentirse sola?

-Leo, aprendo catalán y me apunté a La Cuina del Món, un proyecto de la Coordinadora d'Entitats del Poble Sec para aprender recetas de cocina de todo el mundo. Casi cada noche me hago un receta distinta: brioix, pizza, coca de recapte, paella... Nunca hay que dejar de aprender cosas nuevas y lo mejor que te llevas es la amistad con gente de todos los países.

-¿Incluidos los marroquís, pese a su histórico enfrentamiento?

-Tengo amigos marroquís y a veces hablamos del tema. Algunos no tienen ni idea del conflicto, otros nos dan la razón y los hay que discuten con nosotros, pero al final nos llevamos bien porque pienso que el pueblo no tiene culpa y gracias a eso puedo tenerlos como amigos.

Votos:
+0 votar a favor
-0 votar en contra
Compartir: delicious digg technorati yahoo meneame facebook buzz
Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto

Escribe tu comentario:

AVISO: El comentario no puede exceder de 500 caracteres

PARA PARTICIPAR DEBE SER USUARIO REGISTRADO. (Registrarse | Iniciar Sesion)

Lo +

Lo más
Mostrar grupo Lo más visto
Ocultar grupo Lo más comentado
Mostrar grupo Lo más valorado
Mostrar grupo Lo más enviado