elPeriódico.com

Registrarse | Iniciar Sesión

Pequeño observatorio

Una hora feliz, en la Acadèmia

Sábado, 18 de febrero del 2012 Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto
Josep Maria Espinàs Periodista y escritor

He acudido a la sesión de febrero de la Acadèmia de Bones Lletres de Barcelona. En teoría, allí me tendría que sentir un poco incómodo, no porque los académicos que me admitieron entre ellos hace pocos años no sean acogedores, sino porque no pertenezco al mundo de los estudiosos. Pero resulta que me encuentro muy bien. Escucho con mucha atención lo que cuentan los historiadores e investigadores expertos en las materias más diversas.

Edición Impresa

Edición Impresa

Versión en .PDF

Información publicada en la página 10 de la sección de Opinión de la edición impresa del día 18 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)

Sentado discretamente entre una quincena de estudiosos alrededor de una gran mesa alargada, escucho y callo. Mis amables colegas me evitan un complejo de inferioridad. Porque de historia no sé nada, mientras que ellos conocen todos los hechos, los nombres, las obras y la vida de unos personajes que, a menudo, son para mí desconocidos.

La Acadèmia, casi tricentenaria, fue fundada en tiempos difíciles para estimular el conocimiento del pasado catalán y favorecer que se transmitieran estos conocimientos a estudiosos de nuevas generaciones. La institución se ha mantenido fiel a sus principios de investigación, pero últimamente ha querido incorporar a algunos escritores. Que me propusieran formar parte es, sin duda, uno de los honores más importantes y más inesperados que se me han concedido. Porque yo no puedo hacer ninguna aportación a los temas que se debaten, no soy un erudito en ninguna materia y mi ignorancia de la historia es lamentable.

Sería razonable, pues, pensar que mi falta de preparación en los campos en los que trabaja la Acadèmia debería hacerme sentir incómodo. Pero el hecho es que me lo paso muy bien entre estos 15 cultos académicos, de trato tan cordial, y que sigo atentamente los temas que se plantean en cada sesión.

Y más de una vez, cuando exponen sus estudios sobre personajes del pasado, a pesar de saber que su información es rigurosa, pienso que me están contando una novela. ¡Qué gente ha existido! ¡Qué cosas han hecho! Sí, me apasiona escuchar cuando los académicos, con un lenguaje fácil, y a veces con un toque de ironía, dibujan algunos aspectos de figuras históricas.

Yo no puedo hacer otra cosa que simplificar lo que escucho, y me quedo con el carácter de un antepasado, con las aventuras de otro. Las figuras se me presentan con la sugestión de una anécdota. Y gracias a los investigadores académicos estoy descubriendo que en la historia hay singulares personajes de novela.

Votos:
+0 votar a favor
-0 votar en contra
Compartir: delicious digg technorati yahoo meneame facebook buzz
Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto

Escribe tu comentario:

AVISO: El comentario no puede exceder de 500 caracteres

PARA PARTICIPAR DEBE SER USUARIO REGISTRADO. (Registrarse | Iniciar Sesion)

Lo +

Lo más
Mostrar grupo Lo más leído
destacado

24/05/2012 Barcelona

Barcelona revoluciona el bus

Ocultar grupo Lo más comentado
Mostrar grupo Lo más valorado
Mostrar grupo Lo más enviado