El Periódico

tú y yo somos tres

Ferran Monegal

Crítico de televisión

La tragedia del 'Deluxe'

@MonegalFerran

Lucía Pariente observa a su hija Alba Carrillo (‘Deluxe’, T-5).

Lucía Pariente observa a su hija Alba Carrillo (‘Deluxe’, T-5).

Lunes, 6 de marzo del 2017

No han podido. La derrota ha adquirido tintes de tragedia. El último Deluxe (T-5), con un escuálido 13,8% de share, ha sucumbido en toda regla ante Tu cara me suena (A-3 TV), que le ha sacado más del doble de audiencia (28,8% y más de 4 millones de espectadores). Para un programa cuya única justificación era el audímetro, este revolcón ha sido una hecatombe. Este vapuleo, que lleva ya muchas semanas produciéndose, no es solamente la anecdótica derrota de un programa frente a otro. Yo no estoy tan seguro, pero hay observadores que advierten que podría ser el comienzo del declive del imperio; sobre todo, de su modo de fabricar contenidos televisivos y de entender la tele. En el Deluxe llevaban dos semanas escarbando en la cama matrimonial de Alba Carrillo (ex del tenista Feliciano López) en busca de petróleo. Y la traca final de este hurgamiento fue convocar también a su madre, Lucía Pariente. Se ha publicado que por este pack de madre e hija, la cadena ha pagado 60.000 euros. Esta cifra no es ninguna excentricidad en este imperio. Llevan más de 20 años con esta táctica. Hasta ahora, les había funcionado bien. El mítico grito de guerra de Paolo Vasile, consejero delegado de este imperio, «No trabajamos para la gloria, trabajamos para el éxito» es una frase muy definitoria. Efectivamente, no buscan reconocimiento, buscan dividendos. Pero ahora les están fallando los instrumentos. La derrota final del buque insignia Deluxe no parece que se vaya a solucionar pasándolo al sábado, en lugar del viernes. Otras escuadras de Tele 5 también languidecen. La ratomaquia Gran hermano ha concluido una de sus peores ediciones. La salud de Mujeres y hombres y viceversa, uno de los anzuelos con el que captan la carne de cañón de sus parrillas, no pasa por un buen momento. La otra ratomaquia, la llamada GHVIP, no está consiguiendo erigirse en gran suceso. ¡Ah! Debe de ser tremendo que tu estilo televisivo se resienta, y no tengas un estilo de repuesto.

Quien sabe, quizás en esta telecinque se reconfortan pensando en aquello que le pasó al primer cónsul de Roma, Quinto Arrio (Jack Hawkins) en la película Ben-Hur: su buque insignia es aplastado, y acaba flotando en el mar con Charlton Heston. Desolado, quería la muerte. Pero de pronto le rescatan y le aclaman porque resulta que, sin saberlo, su flota había vencido la batalla contra los macedonios. ¡Ah! Los golpes del destino siempre son un misterio.

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