El Periódico

La lacra machista

Emma Riverola

Escritora

Sin manual de instrucciones

@emmariverola

La lucha por la igualdad también debe preservar la libertad de expresión. Hay camino por recorrer. Y tenemos que hacerlo juntos. Hombres y mujeres

Sin manual de instrucciones

Dani Rovira.

Viernes, 19 de mayo del 2017 - 20:39 CEST

El actor Dani Rovira ha generado cierta polémica por un tuit en el que bromeaba sobre la publicidad de ropa interior femenina de unas marquesinas. Su comentario levantó un alud de críticas y fue acusado de machista. Él trató de sortear los ataques con humor. Más tarde, reflexionó a favor de la igualdad, se disculpó y escribió: «Yo pienso seguir luchando a vuestro lado... si me dejáis hueco... si me enseñáis cuando me equivoque». Más allá de la mayor o menor fortuna de ese tuit, lo cierto es que no siempre es fácil desprenderse de la mirada machista. La sociedad lo es. También buena parte de la educación que hemos recibido. Las películas que vemos. Los libros que leemos. La información que consumimos. Por supuesto, también la publicidad.

Destila desigualdad de género el organigrama de la mayoría de las empresas, las cumbres de mandatarios políticos, las fotos de los asistentes a las reuniones de líderes financieros, las listas de los más valorados en el mundo de la cultura… El machismo nos envuelve. Pero no solo habita el mundo exterior a nuestra piel.

MIL GESTOS DIARIOS

Hombres y mujeres somos el producto de todo lo recibido. Somos permeables a los mil gestos que compartimos cada día. La voluntad es imprescindible para avanzar en la igualdad, pero no siempre basta. El tuit de Rovira es solo una anécdota, pero también es un ejemplo de cómo, a menudo, parece faltarnos un libro de instrucciones para librarnos del machismo.

Siglos de vejaciones y agravios cargan a las mujeres de razones para combatir esa lacra que impregna nuestro día a día. Sabemos que algunas bromas están cargadas del desprecio que pretende minar la autoestima de las mujeres. Sabemos que detrás de muchos comentarios jocosos hay la voluntad de preservar los privilegios cimentados en la discriminación. Y, también, podemos saber cuándo una broma es, simplemente eso, una broma. La lucha por la igualdad también debe preservar la libertad de expresión. Hay mucho camino por recorrer. Y tenemos que hacerlo juntos. Hombres y mujeres. Mejor reservar municiones y derrochar pedagogía.