EL CAMINO HACIA LAS URNAS

Nuestra suerte depende de ellos

"Después de escuchar una vez más a determinados posibles representantes públicos, la ilusión ha venido ni que sea por un instante"

Martes, 30 de octubre - 21:34h.

Esta mañana he presentado, junto a Eduard Güell, un debate electoral (que se ha podido seguir vía 'streaming' en la web de EL PERIÓDICO) y organizado por Deba-t.org en la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona. Un debate que han protagonizado Jordi Turull (CiU), Rocío Martínez-Sampere (PSC), Santi Rodríguez (PPC), Dolor Camats (ICV), Oriol Amorós (ERC), Alfons López Tena (SI) y Jordi Cañas (C¿s). De ellos, y de sus partidos, depende el horizonte que se dibujará en nuestro país a partir del 25-N (véase #debat25N en Twitter).

Creo que no es habitual que quien modera un debate electoral explique después sus impresiones. Pero, a decir verdad, tampoco es que en nuestro país sean muy habituales los grandes debates: quizá sí durante el período electoral, pues no queda otra, pero no sería malo empezar a acostumbrarnos --y algunos, modestamente, deberíamos impulsarlo con más intensidad-- a una dinámica en la que los debates abiertos entre políticos sean una constante durante toda la legislatura y que nuestros representantes se sometan a las preguntas de sus votantes de forma permanente.

He querido acabar el debate de esta mañana, aún estando ahora mismo a un paso del voto en blanco, deseando suerte a todos los candidatos porque nuestra suerte depende de la suya. Ahora más que nunca depende de la política y las instituciones públicas la capacidad de transformar la realidad. Por muy alejada que la política institucional esté a veces, y hay días en los que está a un paso de dejarnos absolutamente huérfanos, es la única forma que tenemos de hacer frente a aquellos que mandan sin ser elegidos.

Aún recuerdo, y es casi propio de una pesadilla para cualquier demócrata, a ese candidato que no hace muchas semanas me decía aquello de "en el fondo, en estas elecciones, nuestro margen de maniobra es más bien poco". Y, entonces, ¿para qué se presentan?, se podría preguntar uno. Sin embargo, después de escuchar una vez más a determinados posibles representantes públicos, la ilusión ha venido ni que sea por un instante.

El modelo social y creo que el modelo de Estado debe tener la vista puesta en cómo conseguir que el Estado de bienestar no desaparezca, ha planeado sobre el imaginario de la mayoría de candidatos en el debate de hoy. Seguramente, de todos y cada uno de los portavoces presentes me podría llegar algo positivo (aunque en algún caso fuera a base de esforzarme). Sin embargo, por seguir la dinámica que estudiantes --mediante sus preguntas-- y quienes hemos moderado el debate hemos intentado tener, quiero seguir siendo punzante.

Es curioso (o escandaloso) como ante preguntas incómodas --casi todas las que hemos formulado durante las dos horas del debate-- las reacciones de alguien que aspira a representar a otro hayan sido más bien malas. No obstante, uno quiere quedarse con la imagen final de un diputado hablando con un grupo de 20 estudiantes durante más de media hora una vez acabado el debate. "La verdad es que gana mucho en persona", decía. Quizá es hora, de una vez, de ver y que se dejen ver como personas. En todo caso, gracias a todos por venir a explicarse... Y, sobre todo, a escuchar.