Doce líderes de otros tantos países han enviado una carta a los presidentes de la Comisión Europea y del Consejo Europeo para proponer que la cumbre que se celebrará los días 1 y 2 de marzo profundice en las políticas de fomento del crecimiento que ya se abordaron en el último Consejo Europeo. No se oponen al equilibrio presupuestario y al rigor fiscal, ni mucho menos. Solo subrayan la necesidad de poner en marcha otras políticas para combatir el estancamiento del crecimiento y la subida de las cifras del desempleo.
Información publicada en la página 6 de la sección de Opinión de la edición impresa del día 21 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Llama la atención que el documento se haya elaborado a iniciativa de David Cameron. El primer ministro inglés se negó a suscribir el nuevo tratado que refuerza los mecanismos de control presupuestario, lo que estuvo a punto de arruinar la reunión de enero. Sin embargo, ahora ha conseguido el apoyo de 11 presidentes de Gobierno. La ausencia de las firmas de Angela Merkel y de Nicolas Sarkozy responde simplemente a que en realidad son ellos los verdaderos destinatarios de la misiva. Su presión sobre las instituciones europeas para mantener la disciplina fiscal no favorece el crecimiento, sino todo lo contrario.
La presencia entre los firmantes de Mariano Rajoy y de Mario Monti es también suficientemente significativa sobre el temor de sus respectivos gobiernos de que el cumplimiento de los duros objetivos de déficit profundice la crisis y aboque a sus países a una situación muy delicada.