Nueve meses después de llegar al Gobierno de un país en crisis y en quiebra, el presidente Rajoy ofrecía anteanoche, 10 de septiembre, su primera entrevista televisiva urbi et orbi sin dar ninguna novedad ni despejar dudas a sus gobernados, aunque de tapadillo dijera, sin decirlo, que no pedirá el rescate de España, si lo pide, hasta después de las elecciones vascas y gallegas del 21 de octubre.
Información publicada en la página 16 de la sección de Opinión de la edición impresa del día 12 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
O sea, que Rajoy, que pretendía solventar sus problemas de comunicación, perdía ayer en el quiosco.
En el barcelonés -lógico- palmó por 4-0. La Diada y el afán independentista se llevaron las portadas de EL PERIÓDICO, El Punt/Avui, Ara -las tres monográficas- y La Vanguardia.
Pero también cayó en el madrileño: 3-2. La Diada abría El País (Mas convierte la Diada en una reivindicación del pacto fiscal), El Mundo (Mas exige la 'soberanía fiscal' para llegar al Estado catalán) y La Gaceta (titulaba con un equívoco: Mas admite que la manifestación de hoy no es solo por la independencia). Rajoy solo mandaba en Abc («No aceptaré que me digan en qué hay que reducir») y La Razón («Reducir el déficit es más importante que el rescate»); opciones refrendadas por editoriales lisonjeros: Rajoy, ideas claras, titulaba aquel; Entrevista clarificadora, este. Claro que hasta El Mundo disentía: Un frío Rajoy elude revelar sus planes.
Y entre Rajoy, el Escolta, Espanya y el Adéu, Espanya!, Andrés Ortega evocaba en El País (ahí está) el desastre de Cuba de 1898 para alertar de la inconveniencia de encarar derrotados de antemano esta crisis que escapa de nuestro control, nos hurta el futuro de un país desvertebrado, sin líderes que nos cuenten la verdad ni proyectos políticos sólidos: La desmoralización de España. La crisis de la economía y de la política hacen caer la autoestima del país. El desánimo y la falta de horizontes devuelven la mirada al desastre de 1898. XAVIER CAMPRECIÓS