El Periódico

Català de l'Any 2016

Sábado, 18 de abril del 2015

Baja la mirada y da la sensación de que va a romper a llorar. Pero las lágrimas no brotan. Ni siquiera se le rompe la voz del todo. Sigue con su relato de dignidad y valentía. Cuando llegó a casa después de aquel terrible día, uno más, tuvo una conversación con su hijo. Él había presenciado una pelea entre otros niños en el colegio. Y no ayudó. No intervino. Ni siquiera fue a buscar a un profesor para intentar parar el incidente y que nadie resultara dañado. Solo eran cosas de chiquillos, pero esa tarde llegó a casa avergonzado. Y le dijo: «Mamá, es que yo no podía hacer nada». Ella no dudó. «Siempre se puede hacer algo», respondió. «Lo que no debes hacer, nunca, es mirar para otro lado».

Aquel día Maite pensó que con esa conversación su hijo entendería también las razones por las que ella había tomado algunas decisiones últimamente. Decisiones que convirtieron su vida en un infierno. Maite Carol es licenciada en Economía y Gestión de la Hacienda Pública y entre los años 2006 y 2010 ejerció como interventora en el Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet. En este consistorio, Maite comenzó a ver cosas extrañas. Se negó a firmar ciertos documentos y dio la voz de alarma. «Yo no hacía nada extraordinario. En eso consiste mi trabajo como interventora, en firmar informes negativos», dice con humildad. Maite no quiso poner su firma en documentos oficiales que podrían ser después constitutivos de delito. Y así fueron pasando las semanas. Ella se negaba. Ellos insistían. Y la cosa acabó como acabó. Maite perdió su trabajo. Pero aquello destapó el caso de corrupción urbanística conocido como Pretoria, en el que hay 11 acusados y por el que algunos llegaron a entrar en la cárcel. Ella les vio hacer ese paseíllo por televisión.

Coste personal

Maite es una de las protagonistas del fantástico documental Corrupción: organismo nocivo, de Albert Sanfeliu y Teresa Soler (que ya se ha estrenado en Catalunya y que la próxima semana podrá verse en Madrid). El domingo podremos escuchar a Maite en El Objetivo de La Sexta. Como dice Albert, el director del documental, los medios de comunicación tenemos una obligación -casi moral, añado yo- de dar visibilidad a las personas que dicen no a la corrupción, a quienes hacen posible con su actitud la apertura de investigaciones. Maite decidió denunciar a pesar del coste personal que ha tenido para ella. Pero cree que valió la pena. «Si yo no hubiera denunciado aquello, ahora no podría pedirle a mi hijo que se enfrente a las cosas y que no mire para otro lado». En España existen corruptos. No es ninguna novedad. Pero también existen ciudadanos decentes y valientes como Maite. Ciudadanos que hacen mejor este país en ruinas.

La RFEF ha comunicado que el andaluz sólo se perderá un partido; el de este miércoles contra el Deportivo