Iván Massagué (Barcelona, 1976) triunfa en El barco (Antena 3 TV) mientras prepara otra serie para el año que viene y trata de hacerse un hueco en el teatro, su pasión. El actor, un culé en Madrid que nunca ha escondido su pasión por el Barça, atiende la llamada de este diario poco antes de jugar un partidillo de fútbol.
Información publicada en la página 103 de la sección de Opinión de la edición impresa del día 27 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
-¿Cómo le va con el deporte? Ha comenzado a practicarlo con regularidad…
-Comencé hace un mes en serio. Ya sabe, la edad… Tengo 36 años, te empieza a salir la barriga y te dices a ti mismo que debes ponerte en forma. Así que me he apuntado a un gimnasio con un amigo, porque solo es más difícil.
-¿Qué hace?
SEnDSpinning y body pump, esas cosas que siempre había oído pero nunca había pensado que las practicaría. Nos dan caña. En el body pump levantamos pesas ligeras con muchas repeticiones y ejercitamos todos los músculos. Una hora a tope sin descanso. Al acabar el primer día, no podía ni moverme.
-¿Era la primera vez que hacía deporte?
-Nooo, siempre he hecho deporte. De hecho, me preparé para las pruebas del INEF, pero no aprobé la selectividad y comencé con el teatro. Siempre he sido muy deportista.
-¿Qué deportes practica o ha practicado?
-El fútbol... El surf, que me gustaba muchísimo... Buceo cuando puedo y he escalado bastante.
-¿Era bueno con el balón?
-Era extremo derecho y debo decir que la tocaba. Jugué un par de años en la
TARR pero lo dejé por el teatro, que me enganchó.
-¿De qué equipo es?
-¡Soy del Barça a muerte! En Madrid he vivido ocho años de manera intermitente [los últimos dos y medio seguidos] y es divertido ir a un bar con los colegas a ver un Barça-Madrid. Allí, nunca he escondido que soy culé. Es más, la lío en el bar. Eso sí, siempre estamos entre amigos de la profesión a los que puedes insultar y con los que echas unas risas.
-¿Con qué disfruta como espectador?
-Con los Juegos Olímpicos. Como nunca dan deportes minoritarios por la tele, aprovecho entonces para verlos. Es muy agradecido. No todo es fútbol, y eso que soy futbolero, pero sin volverme loco.