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Pequeño observatorio

Josep Maria Espinàs

Periodista y escritor

Los tejanos que ya nacen viejos

@jmespinas

Martes, 14 de mayo del 2013

La moda de los pantalones vaqueros no ha decaído. Quizá lo contrario. En una época en que la variación del vestuario es notable -quiero decir que se ha debilitado la obligación de vestir de una determinada manera según la ocasión- los vaqueros se mantienen desde hace años como pantalones habituales, sobre todo en los más jóvenes. Pero también son gente de más edad, porque los encuentran prácticos o quieren rejuvenecerse. En estos casos, es deseable que la barriga no juegue en contra.

Pero ahora, según explica Mireia Robledal, ha caído sobre los vaqueros una mancha negra: pueden ser inconvenientes para la salud. Sobre todo los vaqueros que, a pesar de ser nuevos, se presentan gastados o rotos.

Es curiosa esta evolución: los pantalones vaqueros eran tan «formales» como los pantalones de siempre. Solo un azul característico y un espesor especial del tejido los distinguía.

¿Cómo ha nacido, hace poco, la idea revolucionaria de poner de moda los vaqueros gastados o rotos? Es como si los normales ya fueran demasiado «conservadores». Solución «rompedora»: poner en marcha un pantalón que ya salía de fábrica desteñido y desgarrado. Los defectos convertidos en moda.

Esta moda de lucir un vestuario defectuoso, ya de fábrica, me parece un fenómeno único en la historia del vestir. Y ahora resulta que lo que se presentaba como natural es un artificio, y que este artificio es una amenaza para la salud. El proceso industrial de fabricar vaqueros rotos o gastados puede ser poco saludable. Son defectos de origen conseguidos con cierto riesgo para los trabajadores. Y la novedad es notable: por primera vez, hay gente dispuesta a pagar por un tejido defectuoso de origen.

Que los jóvenes elijan ropa envejecida me parece que no tiene precedentes. Envejecida industrialmente de una manera poco saludable. ¿Me permiten una pequeña broma? Claro, ya sabemos que el envejecimiento siempre ha sido un riesgo para la salud.

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