El Rey recibió ayer a los secretarios generales de CCOO y UGT en lo que oficialmente fue una invitación del Monarca pero que forma parte de la agenda de las últimas semanas de Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez. Ambos tratan de combinar de forma mesurada las movilizaciones y el diálogo para reducir el impacto social de la crisis. A pesar de que la reforma laboral del PP ha asestado un gran golpe al poder de los sindicatos restándoles papel en la negociación colectiva, CCOO y UGT ejercen su capacidad de convocatoria -que la conservan, como se ha visto en las últimas manifestaciones- con moderación. Se podría decir incluso que en las protestas de julio se vieron arrastrados por la respuesta espontánea de los funcionarios.
Información publicada en la página 6 de la sección de Opinión de la edición impresa del día 08 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Con el espaldarazo de la reforma laboral, la patronal ha dado marcha atrás a sus últimos acuerdos con los sindicatos, de modo que estos han perdido a su interlocutor natural al otro lado de la mesa. Y ante el silencio de la Moncloa, hace un mes Toxo y Méndez expusieron a Angela Merkel su visión de las consecuencias de la política económica europea en un encuentro discreto que solo trascendió cuando, días después, Rajoy finalmente les recibió. Ayer fue el Rey quien oyó sus quejas. No deja de ser sintomático y preocupante que dos sindicatos maduros y responsables tengan que exponer sus argumentos a la cancillera alemana y al jefe del Estado, que en cualquier caso carece de poder ejecutivo.