El Periódico

La situación de Oriente Próximo y el Magreb

Anwar Zibaoui

Experto en economía y relaciones internacionales.

Los jóvenes de una primavera frustrada

Decenas de miles de árabes decepcionados y sin empleo se han radicalizado y están dispuestos a todo

Los jóvenes de una primavera frustrada

Una mujer palestina prepara comida en un campo de refugiados.

Jueves, 12 de enero del 2017 - 19:29 CET

Con 40 millones de jóvenes desempleados, 27 millones sin educación ni formación, Oriente Próximo y el Magreb tienen la mayor tasa de paro de jóvenes en el mundo: un 27,2%. Es un problema grave, que aumentará, porque la mitad de los 380 millones de habitantes de la región son menores de 25 años y la población puede llegar a los 700 millones en el 2050.

El desempleo fue uno de los factores fundamentales de los movimientos de protesta de la llamada 'primavera árabe', junto con la lucha contra la corrupción y una mayor participación democrática. Pero casi seis años después, el cumplimiento de estas expectativas se ve lejano y el duro invierno ha provocado que decenas de miles de jóvenes decepcionados se radicalicen, se unan a organizaciones extremistas o intenten emigrar lejos de la guerra y la miseria. Debido al fracaso político y económico, sus vidas se han transformado en un infierno, no hay futuro, y solo por vivir están dispuestos a todo, incluso a asumir el riesgo de morir.

ENCAUZAR UNA ENERGÍA ENORME

Para frenar la tragedia hay que proporcionar herramientas, un proyecto, alternativas para encauzar la enorme energía de la juventud. No se les puede decir: "Siéntate y permanece callado", porque se les está empujando al bando equivocado. Es preciso usar esa fuerza para reconstruir la región, liberarla del sectarismo, la tiranía y la injusticia.

Solo el 49,2% de la población de la región participa en el mercado laboral, en comparación con el 63,5% a nivel mundial. Entre los graduados, el desempleo ha alcanzado niveles insostenibles. Entre las mujeres llega al 45%, y pese al logro educativo están excluidas. Aumentar su participación añadiría un 47% al PIB la próxima década. El mundo árabe tiene que crear 60 millones de nuevos puestos de trabajo para el año 2020 solo para mantener las tasas de desempleo constante. El mayor desafío es la creación de empleo al mismo ritmo que el crecimiento de la población. La demografía puede ser un dividendo o un desafío, dependiendo del acierto.

Es preciso usar la fuerza de los jóvenes para reconstruir la región, liberarla del sectarismo, la tiranía y la injusticia

Desde el 2010 hasta el 2015, la región ha perdido 613.800 millones de dólares en actividad económica, casi el 6% del PIB. Algunos países árabes están al borde de la ruina económica y financiera por las guerras y la inestabilidad política. Además, los riesgos geopolíticos surgen por el terrorismo y la insistencia de algunos gobernantes en no dejar sus sillas aunque eso cueste cientos de miles de vidas y millones de desplazados.

LA OPORTUNIDAD SE ESCAPA

La oportunidad para la región se está escapando. Se necesita una acción seria para crear economías inclusivas y empleo juvenil. Se requiere un enfoque dual en la creación de puestos de trabajo, incluido el autoempleo, y adaptar los conocimientos al mercado laboral, liberar el camino para el sector privado, una mayor inversión pública en infraestructuras, en sanidad y educación.

A pesar de este panorama, los jóvenes de la región necesitan tener esperanza y un deseo de estabilidad y prosperidad. Nada es más poderoso que la esperanza de una vida mejor.