Dos muertos, las denuncias del Defensor del Pueblo y del Síndic de Greuges, la presión de numerosas organizaciones ciudadanas y profesionales y la implicación decidida de EL PERIÓDICO con su campaña de recogida de adhesiones han conseguido que el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, haya anunciado su voluntad de acabar con el limbo legal de los centros de internamiento de extranjeros (CIE). Esta intención -por ahora, solo eso, una intención- ya es mucho más de lo que se había conseguido de los gobiernos anteriores del PSOE y del PP, cuyo silencio y parálisis ante las quejas resultó vergonzoso e inaceptable. En el caso del PSOE, una lamentable inacción que dice mucho de la renuncia, el olvido -o la traición- a los valores básicos del socialismo. Este fin de semana se decidirá si Rubalcaba o Chacón es la persona elegida para liderar el PSOE. Más allá de si es hombre o mujer, de si es catalana o no, de si beneficia o no al PSC, de si está o no por el pacto fiscal… Más allá de tantas estratagemas y divagaciones de salón, lo único que cabe preguntarse es si, sea quien sea, tiene ideas y discurso propio, alternativas reales a la actual agonía, liderazgo auténtico y la voluntad y el poder para acabar con el limbo en el que se ha instalado la izquierda. Los ensayos de laboratorio, las decisiones a golpe de encuestas y la falta de solvencia política ya sabemos adonde conducen.
Información publicada en la página 8 de la sección de Opinión de la edición impresa del día 03 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)