El Periódico

tú y yo somos tres

Ferran Monegal

Crítico de televisión

José Mota podría ser denunciado

@MonegalFerran

Parodia de la reina Isabel la Católica en ‘El acabose’ (TVE-1).

LA 1 / LA 1

Parodia de la reina Isabel la Católica en ‘El acabose’ (TVE-1).

Domingo, 9 de abril del 2017

Parece que no amaina la caza al humor y al humorista. Es un deporte que en la tele permite grandes jornadas cinegéticas. Hay mucha pieza a abatir. Después de la denuncia a Dani Mateo y Wyoming, es posible que los ojeadores hayan reparado en José Mota (El acabose, TVE-1). Aun practicando el humor más blanco e inofensivo del telehipódromo estatal, esta semana se permitió un sarcasmo sobre Isabel la Católica que podría ser constitutivo de delito. Hizo una parodia de la reina Isabel, cantando despendoladamente Antes muerta que sencilla, presumiendo de haber inventado la Inquisición y, encima, haciendo bromas muy desagradables sobre cómo encasquetarse la corona para evitar que alguien te descorone de un guantazo, cosa que podría ser considerada un ataque a la monarquía. No sé, francamente, cómo TVE lo ha permitido. Aquí hay materia ideal para los cazadores de humoristas. Los que parece que se van a librar de una buena van a ser Tip y Coll. En Las mañanas de Cuatro, Javier Ruiz nos descubrió un antiguo chiste de estos humoristas, precisamente sobre Carrero Blanco, en el que el almirante decía: «De todos mis ascensos, el último fue el más rápido». Digo que se van a librar porque Tip y Coll ya no están entre nosotros. Tremenda contrariedad para los cazadores de humoristas. Han descubierto sus límites: no pueden denunciar a los difuntos.

DÍA DEL PUEBLO GITANO, QUE NO DE 'LOS GIPSY KINGS'.- Ha coincidido la celebración del día del pueblo romaní en una semana que Los Gipsy Kings (Cuatro) nos están escenificando la tragedia de la familia Montoya, de las 3.000 viviendas de Sevilla. La hija mayor, la joven Naiara, se ha escapado con su novio. Su madre está que no vive, temiendo que su hija haya perdido la virginidad. Cuando la localizan, una corte de comadres capitaneadas por la ajuntaora encierra a Naiara en una habitación para analizarla. La someten a la prueba del pañuelo para ver si todavía es mocita. El programa rebaña morbosamente el drama. Nos advierten que es fundamental salvar la honrade la familia. No sé qué opinará el mundo gitano de esta reconstrucción televisada sobre la intimidad de una hija. Aunque todo fuera comedia, teatrillo, exigencias de guion para hacer más impactante el show televisivo -cosa que es muy posible-, el ejercicio ha sido, por decirlo suave, vergonzoso y mezquino. Flaco favor al pueblo romaní.

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El italiano respondió a varios seguidores que le preguntaron por su traspaso al Barça