A la luz del mediodía, El Racó luce más desangelado, si cabe. En este bar anónimo de La Bordeta, alejado de la Barcelona de diseño, es donde Tiriti -el heavy más popular del barrio- retrata con un móvil y una ingeniosa prosa de origen etílico a la mayoría de personajes que pueblan El bar de abajo (http://tiriti.tumblr.com), un blog que muestra el lado más humano de la noche. Tiriti termina las frases con una carcajada y no puede responder a más de dos preguntas sin que alguien se acerque a saludarle.
Información publicada en la página 64 de la sección de Contraportada de la edición impresa del día 01 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
-El Busqui, El Calvo, El Patato, El Aspirino... El bar de abajo está lleno de personajes de película. ¿Y Tiriti?
-Me llaman así porque me tras-tras-trastabillo al hablar. ¿Lo ve? Los motes siempre son para reírse de uno.
-Ahora toca la pregunta superoriginal: ¿Cómo se le ocurrió abrir El bar de abajo?
-Un día estábamos en El Racó y había un tipo acodado en la barra que apenas se mantenía en pie; estaba dormido, borracho perdido. En la radio sonaba El hombre del piano, de Billy Joel [Son las nueve en punto del sábado / y la gente entra arrastrándose en el bar. / Hay un viejo sentado a mi lado / haciendo el amor con su gintónic]. Era un cuadro chulo. Y le hice la foto.
-De eso hace ya dos años.
-Al principio hacía fotos con comentarios y lo mandaba por mail a los colegas. Y como al Andreu estas cosas le molan, también se las colaba.
-¿De qué conoce a Buenafuente?
-Durante 11 años he sido auxiliar de plató de TV-3. He hecho Àgora, Millennium, La Marató, El cor de la ciutat -ahí también salía como figurante: era uno de los amigos del Beni y su Harley era la mía-, pero con quien más me he reído ha sido con Andreu. Fue él quien me animó a convertir todas esas historias de noche en un blog.
-Un plató de tele y un bar de barrio.Qué mundos tan distintos.
-En la tele hay muchos tiempos muertos y también terminas hablando y conociendo la vida de todos. La diferencia es que en el trabajo soy un tío de 43 años que aún se dedica a enchufar cables y que no ha hecho nada bueno en la vida, en cambio cuando llego al bar soy el rey del mambo porque trabajo en la tele con Buenafuente. Allí eres un mierda y aquí eres un rey. La vida son puntos de vista y depende de cómo te la tomes.
-Ha colgado ya 500 fotos. Va casi a una por día.
-Empecé en El Racó, pero ahora busco anécdotas divertidas en cualquier sitio. Si alguien me cuenta algo divertido o veo una historia o un momento chulo, hago la foto y eso también es El bar de abajo.
-¿Alguna queja?
-El que no quiere salir, no sale. Al principio les hacía mucha gracia a todos, pero ahora dicen: «Ya está el tío pesao con las fotos».
SEnD¿En el bar de abajo hay crisis?
-Incluso cuando las cosas iban bien, aquí siempre ha estado todo igual: nunca hemos tenido un duro. Quizá hay menos gente entre semana, pero los habituales somos los mismos.
-¿Cómo describiría el ambiente de El Racó?
-Simple, muy básico, de supervivencia. La palabra sería: despreocupado. Aquí somos menos de sufrir y más de acompañar.
-Si Rajoy sube el IVA...
--¡Bah! Mientras no suba el tabaco.
-El tabaco también tiene IVA.
-Pero es como el que, cuando sube la gasolina, dice: «A mí me da igual porque yo siempre pongo 10 euros».
-¿Se puede reír de todo?
-Esa es una pregunta muy amplia. Reírse es básico y aquí la gente se ríe mucho porque en el bar todo se convierte en una caricatura. Es importante poder hacer un chiste de todo para irte a dormir tranquilo por la noche. Yo procuro reírme de mis desgracias, aunque me han pasado cosas muy chungas en la vida de las que no me he podido reír. Tuve un hijo que murió a los 2 años y aquello me dejó del revés, estuve años muy mal. Desde entonces me tomo la vida con mucha parsimonia. La gente se preocupa por la crisis, por la cuota esta de los 500... ¿cómo se llama?
-La prima de riesgo.
-Pero si no puedo hacer nada, ¿por qué voy a preocuparme?
-Si le cayera un montón de pasta de golpe, ¿qué haría?
-Podría hacer muchas cosas, quizá una película, no sé. Pero creo que me quedaría por aquí. Espero no malgastarlo si algún día me toca.
-Ya que hemos hablado de motes, ¿cuál le pondría a Buenafuente?
-Yo le llamo El Tiet, porque es como un padrino pero más cercano.