Para todos los que nunca desearán valorar la dimensión de la figura de Ferran Adrià, solo un dato: las universidades de mayor reputación del Reino Unido y Estados Unidos enviaron delegaciones a Barcelona para encontrarse con el personaje vivo más internacional que tiene Catalunya y entrar en la pugna de ideas que ayudarán a materializar el sueño de El Bulli Foundation (EBF). Unas semanas antes, el 'president' Mas tuvo que viajar a Estados Unidos para explicarse y abrir vías de colaboración con los centros e industrias más avanzados del planeta. Mas, a Boston (Massachusetts), y las escuelas de negocios como Columbia, London School, Berkeley y Harvard llamando a la puerta de la fundación impulsada por Adrià con Telefónica.
Qué será El Bulli y cómo se desarrollará la Bullipedia de aquí al 2014 lo explica muy bien en estas páginas Josep-Maria Ureta. No hay cocina, no hay platos, no hay cocineros. Habrá millones de ideas que podrán compartirse gratis a través de internet. El cerebro más prodigioso del país en la red. Talento abierto al mundo global. Todo lo que viaja por la desbordante cabeza de nuestro número uno al servicio de todos.
"Mientras estamos hablando pienso en otras 18 cosas a la vez", le soltó el lunes a una sorprendida Julia Otero . La declaración era sincera y nada pretenciosa. Quienes han tenido la suerte de pasar unas horas con Adrià pueden certificarlo. La sacudida emocional tarda en diluirse, perdura para siempre. Un antes y un después.
No le llamen genio (por lo sobado del término), pero es un genio. Lo más complicado servido con una sencillez ante la que te rindes. De repente, el alquimista muestra sus fórmulas y empiezas a comprenderlo un poco. La Bullipedia resolverá muchas cosas y aportará ideas que podrán aplicarse en innumerables empresas y negocios de un futuro mejorable. Adrià lo da todo.
La recompensa llegará dentro de 50 años ¿"cuando ya no estemos aquí"¿ y el sello de El Bulli siga vivo y nutriendo.