Gemma Tramullas
Periodista
En algunos barrios de Barcelona se está recuperando el espacio público como extensión de la casa y de la escuela. Así, niños como Feliu pueden hacerse mayores circulando libres y tranquilos por calles y plazas.
Información publicada en la página 72 de la sección de Contraportada de la edición impresa del día 01 de junio de 2011 VER ARCHIVO (.PDF)
-¿Desde cuándo vas solo al cole?
-Desde primero. Es que mi casa está muy cerca de la escuela.
-¿Cuántas calles caminas?
-Contando las plazas... cuatro.
-Ahora estás en tercero y vas solo desde primero, o sea que tenías 6 años. ¿Lo pediste tú?
-Bueno... Es que a mí no me gustaba esperar a mi hermano, que es muy pequeño. Todo el rato está: «Mamá... ¿me lees este cuento? No sé qué, no se cuántos...». Me aburría esperando y por eso pedí ir solo a la escuela.
-¿Y qué te dijo tu madre?
-Pues que fuera con cuidado con los coches y con los señores estos que te dicen no sé qué y ya está.
-¿Ella te miraba por el balcón cuando te ibas?
-Las primeras veces sí, pero ahora ya no mira.
-¿A qué hora te levantas?
-A las 7.50 o las ocho de la mañana. Cuando abro los ojos ya estoy despierto y me levanto yo solo.
-¿Tú controlas la hora de salir?
-Sí. A las 8.40 me cepillo los dientes y a las 8.45 me voy.
-¿Por qué te gusta ir solo al cole?
-Porque llego un poco antes de que abran y puedo cambiar cromos, jugar y hablar con mis amigos.
-En Barcelona hay pocos niños pequeños que vayan solos por la calle.
-¿Ah sí? ¿Y por qué?
-Porque sus padres tienen miedo.
-Es que yo vivo muy cerca del cole.
-También vas a clase de música, que está más lejos. ¿A cuántas calles?
-Una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho... Ocho.
-¿Alguna vez has tenido miedo?
-Cuando explican que atropellan y que cogen niños... Entonces pienso que le diré a mi madre que basta de ir solo. Pero al día siguiente digo: «Bah, no quiero esperar a mi hermano». Y me voy solo. Me olvido, porque no creo que me pase nada.
-¿Quién te cuenta estas cosas?
-Leo las noticias. Si mis padres compran EL PERIÓDICO y ya lo han leído, yo lo cojo y miro lo que me interesa.
-Si un día vas corriendo al cole, te caes y te haces daño, ¿qué haces?
-Es que está el Camí Escolar y puedes pedir ayuda.
-Pedir ayuda, ¿dónde? ¿a quién?
-Hay tiendas con una pegatina que pone Camí Escolar. Allí puedes pedir ayuda si te persiguen y cosas así.
-¿Y esto cómo lo sabes?
-Me lo ha contado mi madre, que es del ampa. Todos los del ampa quieren un Camí Escolar para que los niños puedan ir a esta escuela.
-¿Con tus amigos jugáis en la calle?
-Sí, a fútbol. ¿Ves la valla que hay al otro lado de la escuela? Pues la pasas y vas a la derecha.
-¿Qué hay allí? ¿Un campo?
-No, una calle. Pero nos inventamos las porterías.
-¿Te gusta jugar en la calle?
-Claro. ¡No vamos a ir al Camp Nou!
-¿No os podéis quedar en el cole?
-Es que hay extraescolares. Yo hago básquet los lunes y los viernes.
-Música martes y jueves, básquet lunes y viernes... ¿y los miércoles?
-Me aburro.
-¿No ves la tele?
-No tengo, solo dan tonterías. Juego con el ordenador y veo películas. He leído todos los libros de Harry Potter y he visto todas las pelis menos la última, porque sale mucha sangre.
-¿Prefieres jugar en la calle o en un parque infantil vallado?
-Fuera. En el parque estás encogido. Cuando hacemos un equipo de cuarto contra tercero somos tantos que no podemos pasarla ni nada.
-A veces riñen por jugar a pelota en la calle.
-En la plaza hay un cartel que dice: No pilotes. Pero entonces, ¿qué hacemos nosotros? ¿Nos aburrimos?
-¿Te gustaría que hubiera más espacio para los niños en la ciudad?
-Sí, hay muchos parques infantiles, pero no son para nuestra edad. Hay arena y allí no podemos hacer nada.
-Si le dáis un pelotazo a alguien...
-Yo digo perdón, pero los otros se van... bueno, menos un amigo mío que también lo dice.