Carlos Elordi
Periodista
El miedo a una catástrofe financiera se percibe en los grandes diarios, tanto europeos como norteamericanos. Por primera vez desde septiembre del 2007, algunas de las firmas más importantes de ambas orillas colocan a EEUU y a Europa en una situación de riesgo muy similar y en cierta medida compartido. Una imagen del Financial Times del viernes lo resumía: en ella se veía a Obama y a Merkel, uno frente al otro, sobre la cima de sendos y sobrecogedores riscos y mirando hacia el abismo que se abría a sus pies. «En Europa, los inversores creen que la crisis de la deuda ya se ha contagiado, en Norteamérica se ha confirmado la debilidad de la economía y es posible que el emisor de la moneda mundial de reserva entre en suspensión de pagos dentro de dos semanas», escribía tras esa imagen Chris Giles.
Información publicada en la página 6 de la sección de Opinión de la edición impresa del día 18 de julio de 2011 VER ARCHIVO (.PDF)
Un día después, y refiriéndose a EEUU, David Leonhardt titulaba así un artículo en The New York Times: Estamos vacíos (de combustible financiero). «El déficit es demasiado grande. Los estímulos han fallado. China nos está superando. Los negocios están sobrerregulados, Wall Street está infrarregulado, pero, sobre todo, se ha hundido el consumo, que era la base de nuestro modelo económico». El miedo recorre el mundo, escribía también el sábado Tom Petruno en Los Angeles Times. «Los inversores se están viendo forzados a desechar uno de los principios financieros fundamentales del último medio siglo: el de que naciones desarrolladas eran sitios en los que se podía colocar el dinero sin riesgo».
Aun no siendo idénticos los problemas y los pronósticos a corto plazo -bastantes firmas norteamericanas creen que se evitará la suspensión de pagos de EEUU, mientras que la mayoría de las europeas temen que la de Grecia sea inevitable-, hay una actitud similar, muy pesimista. Y también un colofón común: el de que China y los emergentes terminarán por superar a Occidente.