Verónica Fumanal Callau
Directora de Politikom
Uno de los aspectos a tener en cuenta en una campaña electoral es la imagen del candidato, la comunicación no verbal supone más del 80% del impacto que reciben los votantes, mientras que el discurso supone menos del 20%.
Sin embargo, muchos de los candidatos no perciben la importancia de cuidar aspectos de la imagen tales como el vestuario, el peinado o los colores que más les favorecen, porque creen que son aspectos frívolos que poco tienen que ver con la política.
Desde que llegó a la presidencia de ERC,Oriol Junqueras ha realizado una transición de su imagen personal. Al principio, evitaba el uso de trajes, camisas formales y corbatas, una imagen que era más propio de un profesor universitario de estilo 'sport' que la del presidente de un partido político. Sin embargo, en las últimas apariciones públicas como candidato, en medios de comunicación y conferencias, podemos observar como se ha iniciado en el uso de un vestuario más institucional, donde los trajes y la corbata forman parte del uniforme de trabajo.
El hábito hace al monje y la corbata de Oriol Junqueras está tratando de transmitir que ERC puede llegar a ser una fuerza decisiva de la próxima legislatura, una opción solvente, el voto útil independentista y, para ello, han decidido que su candidato tenga una imagen más próxima a la de un 'president' de la Generalitat que a la de un profesor universitario de los 'modernos'. La corbata de Junqueras seguro que ha sido el caballo de batalla de algún asesor de Esquerra, porque el candidato no parece sentirse muy cómodo con ella.
A pesar de este intento, el estilo de Junqueras aún está por definir. El candidato de ERC utiliza diversos colores no muy favorecedores; los trajes suelen ser grandes con las hombreras caídas, un aspecto que puede transmitir la imagen de dejadez y falta de firmeza. La corbata ha sido el primer paso, ahora solo falta ajustar el resto de los detalles, aquellos que marcan la diferencia.