El Periódico

Al contrataque

Ana Pastor

Periodista

No es lo mismo

@_anapastor_

No es igual rememorar el pasado emigrante de España que ver el presente convertido en protagonista de tu descendencia

No es lo mismo

GUILLERMO MOLINER

El nuevo ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso María Dastis. 

Viernes, 23 de diciembre del 2016 - 18:00 CET

No es lo mismo presenciar de lejos esa escena de aeropuerto que vivirla. Hay un abismo entre esa mirada por la ventanilla antes de despegar cuando te manchas para volver y esos ojos fijos tras el cristal cuando te vas y no sabes si podrás volver. No es lo mismo echar de menos ese abrazo que poder darlo cuando te place. No cuentan igual las llamadas ni los 'facetime' ni todos los 'skype' del mundo que los besos con su estruendoso y maravilloso sonido de la distancia muy corta. No suena igual el cotidiano "buenas noches" cuando sabes que quizá falta toda una vida para tenerlos de nuevo a tu lado.

No son iguales las lágrimas de alegría que las derramadas durante muchas noches de soledad y algunos días de despedidas. No se parece un dolor de estómago cualquiera al desgarro que produce escuchar al otro lado que ha fallecido tu abuelo o tu madre y no podrás llegar a tiempo.

No se parece un dolor de estómago cualquiera al desgarro tras escuchar al otro lado que ha fallecido tu abuelo o tu madre y no podrás llegar a tiempo

No duelen igual los hijos cuando les ves sufrir de cerca que cuando te separan de ellos cientos o miles de kilómetros. No te recuerdan igual los nietos a los que ves crecer en la distancia. No es igual rememorar el pasado emigrante de España que ver cómo el presente ha convertido en protagonista ahora de tu descendencia.

No es lo mismo ser ministro de un Gobierno y afirmar que la marcha de los jóvenes de nuestro país "enriquece, abre la mente y fortalece habilidades sociales" que olvidar una parte fundamental: que lo hacen obligados por la falta de oportunidades del país que les ha pedido cumplir unos requisitos de formación que ahora no les están sirviendo para nada. No es, como digo, lo mismo ser ministro que ser un ciudadano normal, de cualquier ideología, que sufre las decisiones de la política incluso cuando se ha votado esa opción.

UNA GENERACIÓN PREOCUPADA   

No es lo mismo ser padre o madre en dificultades que serlo con la cuenta en limpio y el insomnio resuelto. No es lo mismo pensar las cosas antes de decirlas que soltarlas sin una pizca de empatía desde una tribuna política y una responsabilidad pública. No es lo mismo mirar que ver y entender a toda una generación preocupada por su futuro. No es lo mismo poder elegir tu destino que ser uno de los 47.787 españoles que en el primer semestre del año que cerramos se han ido de España (datos del Instituto Nacional de Estadística que, según algunos expertos, no reflejan una realidad que podría ser el doble o el triple de las cifras oficiales).

Ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis: esta Navidad hágase un regalo. Lea el libro 'Volveremos', de Noemi López Trujillo y Estefanía S. Vasconcellos. Para que pueda ver que lo difícil no es solo irse. Que lo doloroso es no poder volver. No ministro, no es lo mismo.